Paulino Andrada es uno de los tantos argentinos que en su adolescencia abandonó su hogar en busca de trabajo y una vida mejor. En 1954 y con tan solo 17 años, este joven se despidió de su madre en Córboba en la provincia de La Pampa. 
Sin embargo lo que este hombre desconocía era que al intentar contactar a su mamá, no tendría éxito. "Eran tiempos difíciles, todos trabajábamos en distintos lugares y perdimos el rastro", cuenta Paulino, que con el paso del tiempo, ambos creyeron que el otro estaba muerto.
Felizmente, 63 años después, esta familia se pudo reencontrar gracias a la ayuda de un empleada de este hombre, que tras conocer su historia utilizó las redes sociales para ubicar a su madre. "Le mandó por Facebook, algo que yo no manejo ni por asomo, mensajes a todos los Andrada, y una nota para compartir que decía que yo buscaba a mis hermanos", contó el hombre al diario La República.
Dos días depués, la búsqueda dio resultados por lo que Paulino viajó a San Luis, más específicamente al barrio  1º de Mayo, donde actualmente vive su mamá con ya 100 años y completamente ciega y sin poder caminar. "No puedo explicar lo que sentí cuando la vi, cuando ella reconoció mi voz y me tocó la cara... Lloramos los dos y hablamos de las épocas de antes. Mi mamá me esperaba, sólo que yo no podía encontrarla", contó emocionado. 

Paulino Andrada es uno de los tantos argentinos que en su adolescencia abandonó su hogar en busca de trabajo y una vida mejor.

Corría el año 1954 cuando logró conseguir un empleo en la provincia de La Pampa. Pero al partir no pudo despedirse de su madre que estaba en Pozo del Tala, en San Luis.

A lo largo de los años intentó contactarse con la mujer, pero le costó mucho. "Eran tiempos difíciles, todos trabajábamos en distintos lugares y perdimos el rastro", cuenta Paulino. Con el paso del tiempo, cada uno creyó que el otro estaba muerto.

Afortunadamente, 63 años después, esta familia se pudo reencontrar gracias a la ayuda de un empleada de este hombre, que tras conocer su historia utilizó las redes sociales para ubicar a su madre. "Le mandó por Facebook, algo que yo no manejo ni por asomo, mensajes a todos los Andrada, y una nota para compartir que decía que yo buscaba a mis hermanos", contó el hombre al diario La República.

Dos días depués, la búsqueda dio resultados y Paulino viajó a San Luis, donde aún vive su mamá, que con 100 años ya no camina y esta completamente ciega. "No puedo explicar lo que sentí cuando la vi, cuando ella reconoció mi voz y me tocó la cara... Lloramos los dos y hablamos de las épocas de antes. Mi mamá me esperaba, sólo que yo no podía encontrarla", contó emocionado.