No es uno solo, sino que son muchos dentro de lo mismo. La artista plástica bonaerense Celeste Gomiz inaugurará esta noche su muestra “Pluriuniverso” en Plaza de Almas, en la que confluye “una síntesis de formas primarias de vida, logos simples que hablan de las cosas del todo, del cosmos, de Dios”.
La exposición será abierta con música en vivo, en el comienzo del año en ese espacio artístico. Las piezas exhibidas están confeccionadas en fieltro, con la particularidad de que este elemento es trabajado desde una visión contemporánea y sin una definición convencional, ya que son obras con un principio y fin abierto, según describe la autora.
De este modo, su propuesta estética trata de ampliar la mirada más allá del lugar común: se pueden interpretar paisajes, animales y elementos típicos del NOA, lo que permite descubrir un mundo más amplio a la primera recepción posible.
“Cuando se develan al ojo sensible, cuando este se las apropia, aparece el arquetipo fijándolas, cristalizándolas como formas comprensibles. En este juego me muevo entre intentos”, agregó. La forma en que se presenta la muestra busca llamar especialmente la atención.
“Mi actividad es la escultura y objeto-arte. Estoy abocada hace siete años al desarrollo e investigación de la lana amasada, modelada o fieltro, que es quizás la técnica textil más antigua de la humanidad”, explicó.
A su criterio, la trama de la fibra animal permite múltiples posibilidades expresivas y aporta un sentido conceptual. “En mis trabajos se devela el interés por el mundo simbólico que encuentro en la naturaleza y en la síntesis ancestral que logra el humano en relación con su entorno. La ductilidad de la fibra animal me sugiere permanentes desafíos con el espacio y mi capacidad de expresión”, puntualizó.
Trayectoria
En su infancia Gomiz se formó en la confección de piezas de cerámica y luego incursionó en escultura en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. Allí obtuvo una especialización en ésta materia y comenzó un trabajo de investigación sobre arquitecturas sustentables e iconografías prehispánicas en los Valles Calchaquí.
Luego de desempeñarse como docente de arte durante casi dos décadas, regresó a la región pampeana de su origen para instalarse en un taller de la localidad de Bella Vista, provincia de Buenos Aires.