A la altura del Barrio El Salvador, la avenida Democracia se vuelve un extenso camino de tierra y barro, casi inaccesible para quien intenta llegar por cualquier vía. Una platabanda separa los carriles y los vehículos circulan por donde pueden. De ambos lados de la avenida, los vecinos denuncian que los delincuentes son los amos y señores de la barriada.
En la noche del lunes, ese estado de violencia constante tuvo como víctimas a varios miembros de una familia de comerciantes, quienes fueron atacados por una banda de peligrosos ladrones que desde hace tiempo mantendría en vilo a los habitantes de esa populosa barriada, ubicada junto a la avenida Democracia, al Sur de la capital tucumana. Por el hecho fue detenida una joven de 20 años, quien sería la líder del grupo.
Todo comenzó a las 21 cuando Yesica Sotelo, de 23 años, caminaba junto a una amiga por calle Entre Ríos al 3.100. Se dirigían al templo religioso al que asisten habitualmente cuando una joven de la zona, conocida como “Celeste”, las interceptó y empuñando un arma blanca las amenazó de muerte para robarles.
Conociendo la peligrosidad de la joven, las víctimas no dudaron en entregarle sus pertenencias. Después de apoderarse de un escaso botín ($20, un par de aros y una pulsera), “Celeste” huyó corriendo por Entre Ríos, con intenciones de ocultarse en su casa, ubicada a pocas cuadras. En ese momento llegó el padre de la víctima, David Sixto Sotelo (44), a bordo de una motocicleta con la que remolca un carro, ya que tiene una verdulería a pocas cuadras y usa ese vehículo para trasladar la mercadería que compra en el Mercofrut hasta su negocio.
El hombre habría intentado detenerla, pero en ese momento aparecieron dos integrantes de la banda de “Celeste”, conocidos en la zona como “Pancho” y “Oscarcito”.
Empuñando “tumberas” (armas de fuego de fabricación casera), le dispararon a quemarropa. Junto a Sotelo se encontraba su nieto, de 13 años, quien recibió una perdigonada en un brazo.
Ese momento fue aprovechado por los delincuentes para escapar en la moto de la víctima. Mientras, vecinos dieron aviso a la seccional 4ª. Poco después llegaron los motorista del Sistema de Emergencias 911, quienes se encontraron con un grupo de personas que rodeaban a los heridos.
Tras pedir una ambulancia, los policías fueron tras los pasos de los delincuentes y les dieron alcance a pocos metros. Al verse cercada por los uniformados, la muchacha sacó un cuchillo e intentó causarse heridas en los brazos. De inmediato fue reducida. En un bolsillo trasero de su pantalón tenía las pertenencias que le había robado a la muchacha momentos antes. Sus cómplices lograron huir.
Mientras, Sotelo fue trasladado hasta el hospital Angel C. Padilla, donde fue operado de urgencia de las heridas que presentaba en el pecho y el abdomen (también sufrió impactos en las piernas). Su estado es reservado. El adolescente, en tanto, fue asistido en el hospital de Niños y luego dado de alta, informaron las fuentes médicas consultadas.
Vecinos aterrados
“Aquí todos los conocemos porque se dedican a asaltar a los vecinos constantemente, son jóvenes pero muy peligrosos y nos mantienen aterrorizados”, contó una vecina que pidió que su nombre se preserve por miedo a recibir represalias por parte de otros miembros de la banda.
Otra vecina que también pidió manener en reserva su identidad, agregó: “Son chicos irrecuperables porque siempre anduvieron en la delincuencia y la droga. No les podés decir nada porque después te agarran bronca y es peor. Yo no tengo miedo por mí, sino por mis tres hijos y no quiero que les pase nada”.
La causa quedó en manos de la Fiscalía de Feria y fue caratulada como tentativa de homicidio y robo agravado en banda. Los investigadores de la Policía trabajan para identificar a los cómplices de la temible “Celeste”.