A los automovilistas que pasaban por allí les llamó la atención el movimiento de personal de Gendarmería Nacional a lo largo de la ruta 9. Sospechaban que estos estaban esperando algo. Horas después, los efectivos del Escuadrón 55 decomisaron poco más de 11,5 kilos de cocaína que era llevada en un ómnibus de línea.
Los gendarmes detuvieron al micro que había partido desde La Quiaca y que tenía destino Buenos Aires en el puesto de peaje de Molle Yaco, ubicado en la localidad de Trancas. Decidieron revisar las bodegas y encontraron tres bolsas arpilleras: dos tenían ajíes picantes y una tercera orégano. Al vaciarlas, encontraron ocultos 11 paquetes con la droga. Fueron más de 11 kilos de cocaína.
La Justicia ahora investiga el origen del cargamento, ya que ninguno de los pasajeros confesó ser el propietario de las bolsas que se secuestraron. En noviembre pasado, la misma fuerza incautó 55 kilos de cocaína que era trasladaba con el mismo sistema.