Hace calor, es diciembre y faltan aún varios meses para el estreno. Pero el entusiasmo se mantiene, quizás para rendir tributo al nombre de la obra que están preparando: “Ilusiones, una vida... Muchos sueños” es la propuesta que el grupo Gloss está montando para celebrar en abril sus siete años de existencia con un gran music hall.

La obra fue escrita y está siendo dirigida por Pablo Parolo y Soledad Valenzuela, con Carlos Sebastián Cruz como responsable artístico y productor de la puesta que involucra a unos 20 bailarines y artistas en escena. Luego del debut programado en el teatro Alberdi tienen previsto realizar presentaciones en Concepción y en Las Termas de Río Hondo. Inicialmente, la obra iba a estar en escena en octubre, pero se la difirió para que todo sea perfecto. “Soy muy obsesivo con ese tema -explica Cruz-. El margen de error debe ser cero. Soy muy detallista con el vestuario”.

A mediados de este mes, la habitación 506 del hotel Hilton se llenó de glamour, plumas y bellas mujeres que posaron para las cámaras de Paula Dalia, la fotógrafa porteña que realiza las marquesinas de las obras teatrales y musicales que brillan en la avenida Corrientes. Con su lente retrató la sensualidad, marca registrada de Gloss en sus creaciones. Una de las fotografiadas fue Vanessa Torres Gritti, fundadora de la compañía.

“Tratamos de disfrutar al máximo lo que vivimos aquí y hacemos todo lo posible para demostrar en cada presentación que somos el mejor grupo de baile de Tucumán”, expresa a LA GACETA. Resume la obra como la historia de un hombre desde que es niño hasta su adultez, y cómo a medida que va creciendo busca su mujer ideal, que va desde su madre hasta una compañera de vida. “La gente se dará cuenta de que ella no existe y de que en realidad la búsqueda es del amor, que está en otra persona”, afirma.

Parolo destaca que en el espectáculo lo fundamental es la danza. a partir del trabajo que Gloss despliega con profesionalismo y calidad. “Cruz me convocó para hacer un trabajo de dramaturgia, a partir del cual se puedan unir cuadros musicales y de danza con un hilo conductor que permita contar una historia. Por lo general, en este tipo de espectáculos, mientras se cambian los bailarines se busca un monologuista, se hacen sketch o se muestra algo en pantalla hasta que estén listos los artistas para la siguiente escena; pero en este caso vamos a ir articulando todo con un argumento central, que tiene a un bailarín como protagonista principal”, señala.

El actor, docente y director teatral debutará en la tarea de trabajar en la dramaturgia de la danza en tanto lenguaje escénico particular, a partir de los planteos conceptuales y de las influencias artísticas de las coreografías que se están montando. Pero aclara que tiene experiencia con comedias musicales, ya que integró los elencos de “La ópera del malandra” y de “El loco de Asís”, al tiempo que dirigió “Mirá quién habla”, donde había escenas de baile diseñadas por Eugenia Rufino.