La escena duró 50 segundos. Dos hombres con armas en las manos y cascos en sus cabezas ingresaron al Refi Shop de una estación de servicio de Lincoln y avenida Roca mientras sus dos cómplices se quedaban afuera para evitar que los playeros entraran al local. Un instante después, todos huyeron por la avenida con $ 7.000 y el celular de una empleada.
“Es una zona muy complicada, muy insegura. A veces hay un policía en la estación, pero en ese momento no estaba”, comentó a LA GACETA Marcelo Carmena, el dueño del negocio asaltado. El local cuenta con un doble sistema de alarma, pero el robo -que ocurrió el viernes, pasadas las 18- fue tan rápido que la empresa que presta el servicio de seguridad no llegó a intervenir.
Las cámaras de seguridad captaron todo. En ellas se ve que una empleada deja de revisar papeles, se para y sale corriendo cuando ve que entra uno de los ladrones apuntando con una pistola.
Detrás de ella pasa otra mujer y las dos desaparecen del plano. Poco después, se ve aparecer al otro asaltante, que estaba vestido con casco y campera, y que en la espalda llevaba una mochila. Luego de amenazar con su arma a un empleado, se ve que se detiene en una caja registradora y saca varios billetes durante un par de segundos. Luego pasa a otra, pero en esta se detiene menos tiempo. 50 segundos después de ingresar, sale al trote mientras se coloca el dinero en los bolsillos delanteros de la campera. Sobre el final del video, que puede verse en LAGACETA.com, se observa cómo los empleados salen de sus escondites y aparecen en cámara sólo para ver la huida de los delincuentes por la avenida.
Día de pago
Según Carmena, los ladrones prepararon todo antes del robo. Incluso, la fecha. “El lugar cuenta con un Pago Fácil. Ellos saben que del 1 al 15 de cada mes es cuando más plata se maneja porque es cuando la gente paga sus impuestos. Por suerte no se llevaron mucho, unos $ 7.000. Lo que pasa es que la empresa cuenta con un sistema mediante el cual el dinero periódicamente se va guardando en una caja fuerte. Sino fuera así, podrían haberse llevado mucho más”, advirtió enojado.
“En estos casos, nosotros no nos preocupamos por el dinero, sino por las personas. Por suerte no hirieron a nadie, pero le pusieron una pistola en la cabeza a un empleado y le robaron el teléfono a una de las chicas que atienden. Después de este tipo de situaciones ellos quedan con mucho miedo, y tienen toda la razón del mundo”, agregó el propietario. Carmena afirmó que este es el primer robo que sufre ese negocio. Sin embargo, el empresario es dueño de otros locales comerciales en los que sí fue víctima de delitos. “Estos delincuentes actúan con mucha impunidad. Mi visión particular es que vivimos un momento crítico con respecto a la seguridad. Estamos a merced de los ladrones. Le pasa al que camina por la calle y al que tiene un comercio. Y aunque la estación de servicio no está en un lugar muy lindo, esto pasa en toda la provincia. Deberían mejorar este tema para que nos sintamos más seguros todos”, cerró.