“Los 140 trabajadores de Tavex despedidos me duelen como famaillense, madre y amiga de muchos. Estas son las consecuencias de las políticas de libre importación en desmedro de la industria local. Ellos no son números, son familias que venían remontando su vida y aportando al comercio local”, reflexionó la diputada nacional por Tucumán Mabel Carrizo (Frente para la Victoria).

La kirchnerista se refirió a la situación de la industria textil en la provincia y reclamó unidad y trabajo en conjunto a la dirigencia política. “No lo digo desde un partido político, lo digo como famaillense, por eso le pido a mi compañero de banca José Orellana, a sus legisladores y a los concejales que nos unamos en esta lucha para defender el trabajo de los nuestros y tratar de convencer al Gobierno provincial de que no puede mirar para el otro lado y que debe promover una ley para proteger el empleo privado mediante condonaciones de deudas impositivas o acuerdos a largo plazo”, añadió la esposa del referente de La Cámpora en Tucumán, Jesús Salim.

Durante la semana se supo que la industria textil de Tucumán cierra el año con cerca de 1.000 cesantías, vacaciones anticipadas, suspensiones y despidos de personal, en medio de una profunda crisis por la apertura de las importaciones de ropa, de acuerdo con lo señalado por el abogado de la Asociación Obrera Textil, Luis Salado. En ese contexto, la empresa Tavex-Santista (la ex Grafa, actualmente de capitales brasileños e instalada en Famaillá) se desvinculará de 110 afiliados de ese gremio.

Convocatoria

Carrizo, que reside en ese municipio, invitó a otros famaillenses a unir esfuerzos. Puntualmente, hizo mención a los referentes del acople oficialista Tucumán Innovador: la intendenta local, Patricia Lizárraga, esposa del legislador Juan Enrique Orellana (hermano del diputado), Sandra Mendoza (esposa de José Orellana) y Joseph Tanios Saleme.

“Los puestos de trabajo que están siendo destruidos en el sector industrial no serán absorbidos por aquellos que impulsen el crecimiento durante 2017, como apunta a ser el sector de la construcción. Y aunque así fuera, como explican los cerebros PRO, tampoco garantiza la misma calidad del empleo, ya que la industria genera puestos con mayor estabilidad, nivel de salarios y calificación de la mano de obra, en comparación con la construcción”, analizó la diputada Carrizo.