Los vecinos del Cementerio del Norte se espantaron durante varios minutos. La balacera puso nerviosos a todos. El sonido de las armas que no dejaban de escupir proyectiles fue la música con la que fue despedido Hugo Cáceres, el joven que habría sido herido  mortalmente en el intento de robo que sufrió el agente Leandro Matías Meyer, quien también falleció al recibir un disparo en la pierna.
Más  de medio centenar de jóvenes participaron del cortejo fúnebre. En motos y haciendo sonar sus bocinas generaron sobresaltos entre los que se toparon con la caravana. “Era una locura, parecía que estaban despidiendo a un ídolo, a un cantante o a un familiar. Después, nos acercamos  a un chico y le preguntamos, de curiosas, quién era el fallecido. ‘Huguito’, al que lo mató el policía, nos dijo una chica teñida de rubia y con varios aros en el rostro”, dijo María del Carmen de Fernández, una de las vecinas que quedó asombrada por el despliegue de jóvenes. 
Historias
Según J., el menor de 14 años que está detenido por el crimen del policía, Cáceres fue quien le disparó a Meyer en la pierna. El uniformado repelió el ataque hiriéndolo en el pecho. Seriamente lesionado, fue llevado por el adolescente y un tal “Cotolo” a la puerta de la casa de su novia, ubicada al frente de la comisaría de El Colmenar. De allí fue trasladado en ambulancia hasta el Centro de Salud, donde falleció.
“Huguito”, quien vivía en el barrio “Trula” de esta capital, hacía varios meses circulaba por las calles de El Colmenar. Allí conoció al primo de su pareja, con el que habrían integrado un grupo que estaría acusada de haber cometido varios asaltos en esa zona. 
La madre de J. reconoció que su hijo integraba una banda que habría cometido varios ilícitos, especialmente robos de motos y asaltos a comercios de la zona y de esta ciudad.  “Metíamo (sic) un caño cada rato. Salíamos y a veces conseguíamos hasta $20.000 por día”, habría reconocido el adolescente a los investigadores.
“Huguito”, según confirmaron fuentes policiales, tenía antecedentes por robo. Uno de sus amigos, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones legales, publicó en su muro de Facebook: “Y Suenan Las Pistolas Al Honor De Tu Memoriia. Dios Te Tenga En La Gloriia. Huguiito. Siempree Presentee Amiigoo”.
Escabarbando en las redes sociales, LA GACETA descubrió que decenas de  jóvenes colocaron como foto de perfil una imagen del chico acompañada por un listón negro. Con una frialdad que asusta, lo homenajearon con mensajes como estos:
- “Dicen Que Siempree Llueve Cuando Muere Un Pibe Buenoo xq Los Angeles. Lloran Sii Otroo Guacho Se Vah Al Cielo (sic)”
- “Bamos para adelante... q todos los changos y la guachas lo sentimos el dolor q nos dejó el flaco Gonzalo fuersa loco (sic)”.
- “Qrido amigo nunca me boy a olvidar de la cosas q bibimos q desde chico compartimos y tú siempre en el mismo piso contu dedo en el gatillo a puntando un papelillo o apuntando algún cobani resistido. Se lo pido a dios q te tenga en sus brazos y q te brinde en el perdón (sic)”.
“Brindo por lo malo que he hecho, porque de lo bueno nadie se acuerda”, fue la otra frase que escribió un amigo. Ese joven, en su galería de imágenes de su “face” tiene varias fotos en la que se muestra apuntándole a su novia con un arma (le comentaron “que hermosos que están”), abrazando a su hermanita de tres años con una nueve milímetros y con un amigo que tenía una tumbera (arma casera).

Los vecinos del Cementerio del Norte se espantaron durante varios minutos. La balacera puso nerviosos a todos. El sonido de las armas que no dejaban de escupir proyectiles fue la música con la que fue despedido Hugo Cáceres, el joven que habría sido herido  mortalmente en el intento de robo que sufrió el agente Leandro Matías Meyer, quien también falleció al recibir un disparo en la pierna.

Mirá más: cronología del crimen del policía que conmocionó a la provincia

Más  de medio centenar de jóvenes participaron del cortejo fúnebre. En motos y haciendo sonar sus bocinas generaron sobresaltos entre los que se toparon con la caravana. “Era una locura, parecía que estaban despidiendo a un ídolo, a un cantante o a un familiar. Después, nos acercamos  a un chico y le preguntamos, de curiosas, quién era el fallecido. ‘Huguito’, al que lo mató el policía, nos dijo una chica teñida de rubia y con varios aros en el rostro”, dijo María del Carmen de Fernández, una de las vecinas que quedó asombrada por el despliegue de jóvenes. 

Historias

Según J., el menor de 14 años que está detenido por el crimen del policía, Cáceres fue quien le disparó a Meyer en la pierna. El uniformado repelió el ataque hiriéndolo en el pecho. Seriamente lesionado, fue llevado por el adolescente y un tal “Cotolo” a la puerta de la casa de su novia, ubicada al frente de la comisaría de El Colmenar. De allí fue trasladado en ambulancia hasta el Centro de Salud, donde falleció.

Mirá más: El escalofriante relato de J., el menor que confesó el homicidio

“Huguito”, quien vivía en el barrio “Trula” de esta capital, hacía varios meses circulaba por las calles de El Colmenar. Allí conoció al primo de su pareja, con el que habrían integrado un grupo que estaría acusada de haber cometido varios asaltos en esa zona. 
La madre de J. reconoció que su hijo integraba una banda que habría cometido varios ilícitos, especialmente robos de motos y asaltos a comercios de la zona y de esta ciudad.  “Metíamo (sic) un caño cada rato. Salíamos y a veces conseguíamos hasta $20.000 por día”, habría reconocido el adolescente a los investigadores.

Mirá más: El policía asesinado acababa de ser padre y había ingresado hacía un mes a la fuerza

“Huguito”, según confirmaron fuentes policiales, tenía antecedentes por robo. Uno de sus amigos, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones legales, publicó en su muro de Facebook: “Y Suenan Las Pistolas Al Honor De Tu Memoriia. Dios Te Tenga En La Gloriia. Huguiito. Siempree Presentee Amiigoo”.

Escabarbando en las redes sociales, LA GACETA descubrió que decenas de  jóvenes colocaron como foto de perfil una imagen del chico acompañada por un listón negro. Con una frialdad que asusta, lo homenajearon con mensajes como estos:
- “Dicen Que Siempree Llueve Cuando Muere Un Pibe Buenoo xq Los Angeles. Lloran Sii Otroo Guacho Se Vah Al Cielo (sic)”
- “Bamos para adelante... q todos los changos y la guachas lo sentimos el dolor q nos dejó el flaco Gonzalo fuersa loco (sic)”.
- “Qrido amigo nunca me boy a olvidar de la cosas q bibimos q desde chico compartimos y tú siempre en el mismo piso contu dedo en el gatillo a puntando un papelillo o apuntando algún cobani resistido. Se lo pido a dios q te tenga en sus brazos y q te brinde en el perdón (sic)”.
“Brindo por lo malo que he hecho, porque de lo bueno nadie se acuerda”, fue la otra frase que escribió un amigo. Ese joven, en su galería de imágenes de su “face” tiene varias fotos en la que se muestra apuntándole a su novia con un arma (le comentaron “que hermosos que están”), abrazando a su hermanita de tres años con una nueve milímetros y con un amigo que tenía una tumbera (arma casera).