SAN JUAN.- La última imagen de Lionel Messi en el césped del estadio Bicentenario de San Juan fue oscura. Claro, allí sufrió un traumatismo en el lado izquierdo de la zona lumbar y la parrilla costal en un amistoso con Honduras, en la antesala de la Copa América Centenario 2016 de los Estados Unidos.

El minuto 13 del segundo tiempo de ese encuentro preparatorio, que se disputó el viernes 27 de mayo por la noche, marcó un punto de inflexión porque el rosarino comandó una contra y un duro cruce de un defensor rival paralizó los corazones de todos los argentinos. La postal de Messi tendido en el piso, con claros gestos de dolor, quedaron en la memoria colectiva, como cuando intentó levantarse para seguir jugando y debió solicitar el cambio.

De hecho, la lesión en la espalda le valió perderse el debut del certamen internacional y lo tuvo a maltraer durante todo su desarrollo.

A causa de esto, el astro argentino va por su revancha e intentará mañana dejar atrás aquella fatídica jornada cuando salga a un colmado estadio sanjuanino para enfrentarse a Colombia, al que hasta ahora le anotó dos goles en siete enfrentamientos. Por lo pronto, en las calles de San Juan se vive la misma manía que se palpa en cualquier lugar del planeta por donde se anuncie la presencia de Messi. (Télam-Especial)