Leonard Cohen, cantautor y poeta canadiense que sedujo a varias generaciones con canciones como Suzanne o I'm your man, falleció hoy a los 82 años, según anunció su familia en su página de Facebook. "Con pofunda tristeza informamos que el legendario poeta, cantautor y artista Leonard Cohen ha fallecido. Hemos perdido a uno de los visionarios más prolíficos y reverenciados de la música. Se celebrará un funeral en Los Ángeles en próximas fechas. La familia pide privacidad durante este momento de dolor".
Cohen, nacido en Montreal, vivó su vejez en Los Ángeles. Allí presentó su último disco, You want it darker, en un evento en la residencia del embajador de Canadá hace solo un mes, el pasado 13 de octubre. Acudieron periodistas de todo el mundo a los que saludó diciendo: “Amigos, muchas gracias. Algunos han venido de muy lejos y se los agradezco. Otros atravesaron Los Ángeles en auto. Se tarda más o menos lo mismo. Gracias también”. Desde una debilidad física evidente, hizo reír a los presentes varias veces con una energía intelectual intacta.
Apenas unos días antes había avisado al mundo de que se sentía cerca de la muerte. “Estoy preparado para morir”, dijo en una entrevista con el director de The New Yorker que dio la vuelta al mundo. En aquella presentación quiso quitar hierro al asunto. “Espero que podamos hacer esto otra vez. Me propongo vivir 120 años”. Fue la última sonrisa de Cohen en público.

Leonard Cohen, cantautor y poeta canadiense que sedujo a varias generaciones con canciones como Suzanne o I'm your man, falleció hoy a los 82 años, según anunció su familia en su página de Facebook. "Con pofunda tristeza informamos que el legendario poeta, cantautor y artista Leonard Cohen ha fallecido. Hemos perdido a uno de los visionarios más prolíficos y reverenciados de la música. Se celebrará un funeral en Los Ángeles en próximas fechas. La familia pide privacidad durante este momento de dolor".

Cohen, nacido en Montreal, vivó su vejez en Los Ángeles. Allí presentó su último disco, You want it darker, en un evento en la residencia del embajador de Canadá hace solo un mes, el pasado 13 de octubre. Acudieron periodistas de todo el mundo a los que saludó diciendo: “Amigos, muchas gracias. Algunos han venido de muy lejos y se los agradezco. Otros atravesaron Los Ángeles en auto. Se tarda más o menos lo mismo. Gracias también”. Desde una debilidad física evidente, hizo reír a los presentes varias veces con una energía intelectual intacta.

Apenas unos días antes había avisado al mundo de que se sentía cerca de la muerte. “Estoy preparado para morir”, dijo en una entrevista con el director de The New Yorker que dio la vuelta al mundo. En aquella presentación quiso quitar hierro al asunto. “Espero que podamos hacer esto otra vez. Me propongo vivir 120 años”. Fue la última sonrisa de Cohen en público.