Gerardo Ramón Reales se hizo conocido por haber protagonizado el documental “El camino hacia la muerte del viejo Reales”, que el director tucumano Gerardo Vallejos filmó a principios de los años 70. Con guión de su autoría y la colaboración de Fernando Solanas y Osvaldo Getino, el documental narraba las peripecias sufridas por el protagonista tras el cierre de los ingenios en la zona de Acheral. Y Reales falleció durante el rodaje.

En 2007 falleció Vallejo, y su viuda, Eva Piwowarski, trata de mantener vivo el legado del célebre director. Por eso visitó, acompañada por funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, a los descendientes del “Viejo Reales”, en Santa Lucía, donde vive la familia de aquel inolvidable protagonista.

“Es muy emocionante haber encontrado al ‘Pibe’ (Reales), hijo del que ha sido protagonista de una de las mejores películas de mi marido y que se conoció en todo el mundo”, dijo Piwowarski. Añadió: “la historia de la familia Reales es un símbolo de lo mejor de nuestro pueblo y de sus luchas y sufrimientos cuando cerraron los ingenios. Es una alegría para el corazón estar acá”.

Deuda de 50 años    

Piwowarski estuvo en Tucumán con motivo del Festival de Cine que lleva el nombre de su esposo, y fue una de los miembros del jurado de ese certamen, que concluyó el domingo.

El ministro de Desarrollo Social, Gabriel Yedlin, destacó: “es necesario volver a poner en agenda esta necesidad del Norte de adquirir políticas especiales de distribución de ingresos; una mirada especial de mayor equidad, que no es darles a todos lo mismo, sino más a los que más necesitan, ya sea con programas de distribución de ingreso o a través de obras públicas y de infraestructura que generen posibilidades de empleo y de radicación de industrias; y hasta que eso ocurra, tenemos que intervenir. El Estado está en deuda con estas personas desde hace 50 años cuando cerraron los ingenios”.

Opinó que la presencia de Piwowarski fue muy interesante. “Ella cierra el ciclo desde lo discursivo y cultural a la realidad de la gente muy humilde, que ha recibido algunos progresos en los últimos años porque sus hijos han podido estudiar, tienen servicios de salud y han alcanzado derechos como jubilaciones o pensiones para madres de siete hijos”.

A su vez, el secretario de Articulación Territorial y Desarrollo Local, Ramiro González Navarro, resaltó: “esta gente es un símbolo de las familias obreras de Acheral, que se hizo muy famosa en la película y aquí nos recibió el Pibe Reales, y vinimos a aportar algunas gestiones para que vivan mejor”.