A contramano de un partido en el que Atlético se despertó muy tarde, recién a los 38 minutos del segundo tiempo cuando Cristian Menéndez convirtió el descuento ante Olimpo, ayer el plantel tuvo que madrugar: a las 5 sonaron los despertadores para emprender el regreso desde Bahía Blanca. Todavía somnolientos para tomar un vuelo que salía 6.30, los jugadores vieron cómo un grupo de encendidas adolescentes había pasado toda la madrugada en vela sobre la puerta del hotel Argos, el establecimiento que el plantel compartió con Lali Espósito, de gira por Bahía Blanca.

Aunque a las chicas no les interesaba el fútbol sino su cantante y actriz favorita, el propio Menéndez también podría haber recibido un guiño: se despertó como el segundo máximo goleador del torneo, sólo por detrás de Sebastián Driussi, el joven delantero de River. En un equipo que a su histórico andar de los últimos 21 meses le acababa de agregar una función anémica, el rendimiento del “Polaco” siguió bajo garantía: convirtió otro gol y lleva cinco en las ocho fechas del torneo.

Si ya de por sí son números que hablan de una efectividad voraz, el contexto en el que Menéndez llegó a esa cifra acrecienta su mérito: en los partidos contra Boca y Olimpo entró durante el segundo tiempo, y en ambos convirtió. Como además frente a Independiente se quedó en el banco, en los cinco partidos en los que fue titular más en los dos que saltó a la cancha en el complemento, Menéndez acumula 505 minutos en el torneo. Su promedio de efectividad habla de un gol cada 101’.

“Es difícil entrar en el segundo tiempo y meterte en el ritmo del partido. Te ahogás fácil. Por suerte lo pude hacer y aporté un par de goles. Contra Boca sirvió para empatar y contra Olimpo estuvimos cerca sobre el final, pero no se dio”, dijo Menéndez después de su doble aporte goleador consecutivo saliendo desde el banco de suplentes.

Con un Luis Rodríguez en versión deslucida (aún no convirtió en lo que va del torneo, en contraste con Fernando Zampedri, que le marcó a Independiente y a Boca), quien no conoce el día a día del plantel se preguntará por qué Menéndez juega de movida.

“Trabajo para ser titular y ojalá pronto pueda volver a serlo”, dijo el “Polaco”, y de inmediato agregó un dato invisible: arrastra un problema físico.

“Desde hace un mes tengo una tendinitis que me molesta acá abajo”, explicó Menéndez, y se llevó su mano al talón de la pierna derecha. “El técnico lo sabe”, agregó.

También después del partido contra Olimpo, Azconzábal sugirió abiertamente que la decisión de llevar al “Polaco” al banco de suplentes es contra la voluntad de ambos: “que Cristian no vaya desde el inicio tiene una explicación. Él es fundamental para nosotros, pero somos cuidadosos de los momentos de los jugadores. Tenemos que ser cuidadosos. Cristian tiene una dolencia física y agradecemos el esfuerzo que hace”.

De los 10 goles que Atlético lleva en el torneo, Menéndez convirtió la mitad (lo siguen Zampedri y Guillermo Acosta, con dos cada uno, más uno de Leandro González). A la espera de que “el Polaco” recupere su mejor versión física, Azconzábal habló de una solución parcial. “Lo que estamos buscando es el mayor rendimiento en menos minutos”, sostuvo el técnico.

Que el próximo partido de Atlético haya sido aplazado para el próximo lunes, contra Unión a las 21.15 en el Monumental, puede ser un guiño para favorecer la recuperación de Menéndez y su eventual regreso a la titularidad. “Ya estoy mucho mejor”, le respondió el delantero a LG Deportiva, consultado sobre cómo había sido su evolución en los últimos días.

Ficha técnica

Desde su debut en Atlético el 10 de agosto de 2014, Menéndez lleva 81 partidos y 28 goles. Nunca convierte menos de cinco goles por torneo. En el segundo semestre de 2014, convirtió seis en 20 partidos. Durante 2015, en la campaña que terminó con el ascenso, aportó 10 en 39 presentaciones. Ya en Primera, en el Torneo de Transición sumó siete en 15 partidos (sólo faltó contra Temperley). Y ahora lleva cinco. También ha sido suplente en otros tramos, aunque por disposición táctica, como entre las fechas 21 y 28 de la B Nacional del campeonato, o en los dos primeros partidos de 2016, ante Racing y Boca.

Aire copero

El dato desconocido de Menéndez es que ya jugó cuatro ediciones de la Copa Libertadores. Dos con Lanús, en 2009 y 2010, una con Emelec (Ecuador), en 2011, y otra con Libertad (Paraguay), en 2012. A la espera de que mañana la AFA confirme el histórico debut de en la Libertadores 2017, Atlético ya sabe que tiene un goleador en racha. Y con experiencia en la Copa.

Los hinchas de Atlético repartidos por el mundo no dejan de pedir para que al equipo se le acredite el sexto cupo a la Copa Libertadores.

Ayer, desde el mismísimo Camp Nou de Barcelona un simpatizante envió en una fotografía con el “No nos AFAnen” que tanto molestó a Armando Pérez, el presidente de la Comisión Normalizadora de la AFA. De todos modos y tal como lo afirmó el presidente Mario Leito, en el “Decano” están confiados de que mañana sea un día histórico para la institución cuando, a través de un escrito, se confirme si va o no el cupo para los de 25 de Mayo y Chile.

Nadie piensa en un desempate con Independiente.

Lo que era un partido intenso, con un trámite de ida y vuelta terminó en un terrible papelón. Las divisiones Cuarta, Quinta y Sexta de Atlético visitaban a Tigre por una nueva fecha del torneo de AFA. Las dos primeramente mencionadas habían caído 2-0 ante el “Matador”, mientras que la Sexta venía en otra sintonía y se hacía sentir con el 1-0 a su favor, tras el gol de Andrés Kranevitter. Sin embargo, llegó el empate local y luego el triunfo a su favor. Ahí empezó todo, a los 84’. Los “Decanos” fueron a quejarse con el árbitro, quien estaba cerca de sus rivales, que festejaban el 2-1. Hubo insultos y luego piñas. Los entrenadores y formadores de ambos clubes entraron a separar, a calmar las aguas, menos uno. Según ratificó Atlético como institución en su denuncia policial, el DT de la Sexta de Tigre Miguel Farrera encaró al delantero tucumano Josué Céliz y le pegó una trompada en la nariz. Entonces vino el descontrol, cuando ingresaron hinchas a agredir a los “Decanos”. “Fue una vergüenza”, lamentó Alejandro Córdoba, DT del chico agredido. “Nos salvamos de milagro”, advirtió.