Monseñor Liborio Luis Randisi falleció ayer en esta ciudad, a los 82 años. El sacerdote había nacido en Tucumán el 25 de febrero de 1934 y había recibido las órdenes sagradas el 15 de agosto de 1959 de manos del entonces arzobispo Juan Carlos Aramburu. Actualmente se desempeñaba como párroco emérito de la Parroquia La Victoria, Basílica Nuestra Señora de la Merced, donde hoy se realizará una misa de cuerpo presente para despedirlo.
El vasto currículum intelectual y pastoral de Randisi lo definía como un sacerdote en el que confluían la doctrina y la misión pastoral.
Formado en centros universitarios de Roma, en su etapa formativa alternó el estudio de la sociología, la Doctrina Social de la Iglesia y la Teología con emprendimientos pastorales como la fundación y la dirección de los hogares San Agustín y Obispo Colombres, para la atención integral de niños y jóvenes de sectores vulnerables.
También fue fundador y director del Instituto Superior de Trabajo Social Juan XXIII y colaboró desde diversos cargos en la Arquidiócesis de Tucumán. Fue rector de la Unsta (año 70), secretario canciller (1968- 1982, administrador arquidiocesano ( 1982 - 1983) y vicario general, y hasta su muerte fue párroco emérito de la Parroquia La Victoria (La Merced).
A su vez, fue monseñor Randisi fundador de la Casa Divina Misericordia y un gran impulsor de movimientos católicos y de proyectos pastorales, educativos y sociales, intereses que se vieron reflejados en su momento en las publicaciones de su autoría, tales como “La función social y cultural de las cooperativas agrarias” y función de las universidades privadas.