BUENOS AIRES.- Antes de comenzar con una apretada agenda semanal, que incluirá la segunda visita oficial al papa Francisco, el presidente Mauricio Macri pasó esta tarde por el Instituto del Diagnóstico para hacerse un chequeo médico en la rodilla derecha, luego de la intervención a la que fue sometido en junio tras un esguince.
El vocero presidencial Iván Pavlovsky comentó en declaraciones publicadas por TN que se trató "sólo un estudio de rutina". "Lo teníamos planificado. Macri aprovechó el feriado para hacérselo", añadió.
El chequeo al que se sometió el jefe de Estado duró 30 minutos y no presentó complicaciones. Luego, Macri se dirigió a la residencia de Olivos para comenzar una semana en la que tendrá una reunión con el presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, un encuentro con la Reina Máxima de Holanda, el anuncio del soterramiento del Tren Sarmiento, un homenaje a Hipólito Yrigoyen y la apertura del coloquio de IDEA.
En junio, al mandatario le hicieron una artroscopía en el Sanatorio Agote de Recoleta, luego de haber sufrido un esguince cuando jugaba al paddle.