La injusta derrota 2 a 1 a manos de Villa Dálmine se explica desde la sencilla razón que San Martín no encuentra la salida de un laberinto que se torna cada vez más tenebroso.
El equipo jugó el mejor partido en lo que va del torneo pero, así y todo, terminó con las manos vacías.
Está claro que la cabeza está jugando un rol clave en esta caída que parece no tener fin; sino no se explica porque todo le sale cruzado. Así lo entendieron Diego Bucci y Matías Catalán, quienes salieron a dar la cara en representación del grupo durante la conferencia de prensa.
“El fútbol tiene estas cosas que hoy estamos padeciendo y que no tienen explicación”, dijo el volante, que fue la mejor carta que mostró ayer el “Santo”.
Cambiar la cabeza; eso le falta a este modelo 2016/17 de San Martín. “El equipo mostró muchas cosas positivas durante este partido. Estamos tranquilos, sabiendo que de estas situaciones se sale jugando como lo hicimos en esta oportunidad; generando situaciones y buscando por todos los medios”. Las palabras de Bucci no tienen réplica y dejan a la luz que el equipo hace todo para salir del pozo, aunque parece atado de pies y manos por ese nerviosismo propio de cuando las cosas vienen cruzadas.
Si bien en La Ciudadela nadie lo dijo de manera frontal, Catalán tiró una frase que, leyendo entre líneas, deja en claro que el momento asfixia al equipo que dirige Diego Cagna. “Arrancamos jugando bien, superamos al rival y creamos muchas situaciones. Pero cuando nos vimos en desventaja, el rendimiento no fue el mismo”, explicó el lateral.
Cinco partidos sin ganar, con tres derrotas en fila, último en la tabla de posiciones y en el promedio del descenso son muchas perturbaciones para un grupo que, antes de arrancar el torneo, tenía en la mente un presente diametralmente opuesto. Aunque en Bolívar y Pellegrini saben que esta situación se revierte ratificando el nivel que el equipo mostró ayer. “Lo único que nos falta es convertir las situaciones. Esperamos que el miércoles podamos cortar esta mala racha”, agregó el defensor surgido en San Lorenzo.
El duelo contra Atlético Paraná está muy cercano en la línea de tiempo, por lo que Cagna deberá enfocarse en trabajar en lo mental. “Indudablemente está pesando no poder ganar. Pero no bajamos los brazos”, cerró Bucci, dejando en claro que no les queda otra que agachar la cabeza y seguir remando.