JOSÉ LUIS ESPERT
El economista José Luis Espert cuestionó aspectos del Presupuesto 2017, que presentó el Gobierno nacional, sobre todo en las metas vinculadas al déficit fiscal. Sin embargo, lo calificó de razonable y celebró que, en general, no es una propuesta que se deba rechazar completamente.
“La meta de un déficit fiscal del 4,3%, que trazó como objetivo el Gobierno para 2017, refleja sólo las cuentas de la Nación, y no incluye los intereses de la deuda. No entiendo por qué se hace esto, cuando la estrategia del Gobierno nacional es, precisamente, endeudarse para financiar el déficit. Es inadmisible”, criticó el economista durante una charla con DINERO.
“El kirchnerismo financiaba el déficit con emisión monetaria. Este Gobierno cambió el mecanismo para cubrirlo con deuda. La realidad es que el déficit fiscal, considerando los intereses de la deuda externa, está en torno al 7% del Producto Bruto Interno (PBI)”, argumentó el economista de la consultora Espert & Asociados.
Además, recalcó que la meta de déficit fiscal del 4,3% significa que el Gobierno incumplirá la promesa que formuló en enero pasado el Ministerio de Economía, cuando proyectó, para 2017, un déficit de 3,3%. “Entonces, quiere decir que en un período de ocho meses, el Gobierno subió un punto la meta de déficit, lo cual representa un incremento del 30%. Este es un mal dato porque los problemas fiscales fueron los que llevaron a la economía argentina, el año pasado, al borde de una crisis”, observó el especialista.
Consultado sobre el objetivo de una inflación del 17% para el año próximo, Espert afirmó que es una meta “demasiado optimista”. “La inflación estará por arriba del 20% en 2017”, vaticinó. No obstante, advirtió que la meta oficial de inflación podría concretarse en función del valor que alcance el dólar en el mercado cambiario.
“Un dólar promedio de $ 18 (tal como proyectó el Gobierno) para todo el año que viene, implica una devaluación del 25% (del peso en relación al dólar). Es muy alta para alcanzar una inflación del 17%. Ahora si la suba (del dólar) fuese paulatina, para llegar a $ 18 en el final del año, el objetivo del 17% es un poco más probable”, subrayó el economista.
Por último, Espert vaticinó que perseguir una inflación del 17%, con un dólar a $ 18, obligaría al Gobierno a hacer un ajuste monetario que podría impedir un crecimiento del 3,5% en el PBI.