En septiembre de 1936, el equipo de San Martín le ponía fin a una sequía de títulos de 13 años al coronarse campeón del torneo Competencia. El logró fue largamente festejado por el pueblo “santo”. El encuentro final se jugó en el estadio de su eterno rival, Atlético. Unas 5.000 almas poblaron las tribunas. Su rival era All Boys. El encuentro se presentaba parejo ya que ambas escuadras lideraban la tabla de posiciones del certamen. Pero el desarrollo del juego fue raro, terminó con una goleada y los “albirrojos” con el título. Los “decanos” se habían alzado con el campeonato de Honor y restaba la disputa de la segunda ronda del Anual.
Nuestro diario manifestaba en una nota, bajo el título Después de 13 años, que “la insignia ‘santa’ fue paseada triunfalmente que la vieja escuadra de la Ciudadela después de 13 años en que la fortuna deportiva le fue esquiva. Sumó a su historial rico en motivos, un título de campeón, digno premio para los más esforzados”.
En cuanto al encuentro, la crónica señalaba que “un score desusado en una jornada final, máxime teniendo en cuenta la anticipada paridad de fuerzas que exhibían los contendores, se registró en el encuentro que sostuvieron los equipos de San Martín y All Boys”. El relato hacía hincapié en que la moral de los “boys” se había venido abajo “con la salida de Balderrama, cuando se iniciaba la etapa final, ya que esa deserción descompaginó las líneas y quebró la armonía que subsistía en el equipo”.
Los primeros minutos del encuentro del 6 de septiembre se presentaron favorables al equipo “albirrojo”, pero los gallegos emparejaron y generaron peligro en la valla “santa”. Era un ida y vuelta infernal, hasta que a los 11 minutos una falta a 20 metros del arco permitió la apertura del marcador: “Cisterna se preparó para dirigir el tiro libre y aprovechando una indecisión de la defensa de All Boys adelantó la pelota por entre los zagueros hacia Amilaga, que destacándose libre de adversarios despidió un shot bajo que llegó a la red”.
Diez minutos después, tras una buena defensa, los santos alcanzan al área de All Boys, donde es derribado Loto. El árbitro cobra penal y lo convierte Gómez: 2 a 0.
A los 26, un pase largo de Cabrera es aprovechado por Gómez, que logra su segundo tanto, y el tercero de San Martín.
Pocos después, Ovejero se desmarca para realizar un disparo recto que vence a Cesarini. El partido queda 3 a 1. Más tarde, le anulan un gol al santo. A los 42, el roce en la mano de Díaz genera un penal que es convertido por Balderrama para poner el partido 3 a 2. Se van al descanso.
El segundo tiempo
A los cuatro minutos del complemento, Chividini entrega un pase profundo a Balderrama, pero es interceptado por Medina, “quien recibe un fuerte puntapié del forward de All Boys siendo expulsado de la cancha”.
San Martín comienza a imponer su superioridad y su juego, pero no la hace efectiva en el marcador hasta los 24 minutos, cuando Loto aventaja al arquero Gerez y anota el cuarto gol santo.
A los 28, Loto vuelve a anotar: el futuro campeón ya gana 5 a 2.
En las tribunas gritaban la algarabía de poner fin a más de una década de de frustraciones.
El sexto tanto es marcado por Amilaga, que aprovecha un rebote de Gerez. Apenas un minuto más tarde llega la séptima conquista lograda por Cisterna. Antes de los 30 minutos de la segunda etapa la cifras quedaron definidas. El domino santo era total pero no cambió el marcador.
Alegría en las tribunas, alegría en la Ciudadela y alegría en toda la ciudad por el logro albirrojo. La goleada fue inolvidable pero lo extraño es que el equipo derrotado se convirtió tres meses más tarde en campeón del torneo Anual, que comenzaría a disputarse una semana más tarde.
Los equipos que ingresaron al campo fueron, por San Martín, Cesarini, Salomón y Díaz; Cabrera, Racedo y Medina; Gramajo, Amilaga, Loto, Cisterna y Gómez. All Boys alistó a Gerez, Vizcarra y Medina; Fernández, Chividini y González; Balderrama, Leguizamón, Ovejero, Vera y Blanco.
En cuanto al accionar del árbitro Alfaro, el cronista expresa que “cómo desnivel a su actuación solo puede achacársele la sanción del penal en contra de San Martín, donde hubo exceso de rigorismo dada la forma en que se produjo la infracción. En las demás jugadas, el referee estuvo bien”.
Hechos curiosos
Nuestras páginas reflejaron todo lo ocurrido en la cancha de Atlético, donde se recaudaron 2.900 pesos discriminadas en 2.974 populares, 779 oficiales y 620 menores.
El equipo santo se alzó con el trofeo donado por el gobernador Miguel Campero. En un destacado se señala que “cuando el match terminó y los hinchas de San Martín penetraron al field llevando una bandera con los colores de la institución, pudo verse a varios jugadores de All Boys entreverados con los que festejaban el triunfo, dar la vuelta al field vivando al club campeón”.
Además se exhibía la camaradería existente entre las instituciones que reflejaba el alto valor que el deporte tenía, al relatar que “en una confitería central se reunieron dirigente, jugadores y socios de San Martín, para festejar la victoria, concurriendo al local una delegación de All Boys integrada por dirigentes y jugadores”. La nota cerraba con la frase “vencedores y vencidos pasaron momentos sumamente gratos”.
“LA GACETA identificada con el movimiento deportivo del norte del país, en cuyas páginas vibra una inquietud generosa plena de sinceridad, saluda el triunfo de San Martín como lo hubiera hecho con All Boys si hubiera resultado vencedor, como el estímulo más precioso para todos los que han contribuido a hacerlo viable”, se agregaba.
El día 8, el diario -en su sección Desde el mirador deportivo- relató hechos y curiosidades del partido disputado el domingo previo.
“La alegría inundaba las calles, nadie había pensado un desastre semejante o que el cuadro santo había de volver a conquistar otro título con un goleadón como el de anteayer fueron algunas de las frases en la crónica. En la misma sección se decía que quizás los futbolers santos se durmieran en los laureles que a lo mejor, el domingo próximo, mismo, aparece siendo el cuadro irregular de antes pero nosotros los muchachos del Mirador no lo creemos. Pero a lo mejor sucede así...”
Fue un vaticinio que se cumplió al domingo siguiente: el “santo”, en la primera fecha de la segunda ronda del Anual, cae derrotado 5 a 2 con Atlético, con lo cual volvieron los fantasmas de antaño. Pero las cosas se encaminaron y el equipo de la Ciudadela dio pelea hasta el final de aquel torneo que ganaron los “gallegos”.