KEVIN YAO Y MICHAEL MARTINA / AGENCIA REUTERS

HANGZHOU, China.- Los líderes de las principales economías del mundo acordaron en la última cumbre que se desarrolló en China la coordinación de políticas macroeconómicas conjuntas. Además, avanzaron en estrategias para rechazar el proteccionismo en los países. Sin embargo, los mandatarios que intervinieron en el encuentro del G-20 ofrecieron muy pocas medidas concretas para afrontar los desafíos de la globalización y para mejorar el libre comercio.

El encuentro, que se hizo en la ciudad china de Hangzhou, finalizó con un llamado a oponerse al proteccionismo económico. El presidente del gigante asiático, Xi Jinping, instó a las mayores economías del mundo a impulsar el crecimiento mediante estrategias de innovación, no sólo a través de medidas fiscales y monetarias. “Queremos revivir los motores de crecimiento del comercio internacional y de la inversión global”, manifestó Xi durante su declaración en el cierre del encuentro de líderes. “Respaldaremos mecanismos de comercio multilaterales y rechazaremos el proteccionismo para revertir el declive del comercio internacional”, insistió el mandatario.

Las discusiones en la cumbre se vieron afectadas cuando Corea del Norte realizó pruebas de tres misiles balísticos de mediano alcance, en un hecho que recordó a los asistentes al encuentro los riesgos para la seguridad global. En el pasado, Corea del Norte ha probado misiles en momentos clave para llamar la atención sobre su capacidad militar. Pero con el lanzamiento del lunes se arriesgó a producir una humillación a su principal aliado, Pekín, que se había tomado considerables molestias para lograr el éxito de la cumbre de Hangzhou.

Pekín dijo que espera que las partes relevantes eviten tomar acciones que escalarían las tensiones. Estados Unidos describió la prueba de misiles como temerarias, mientras que el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, dijo al mandatario estadounidense, Barack Obama, que el acto era injustificable. El G-20 hizo un llamado para la formación de un foro global que tome iniciativas ante el exceso de capacidad en la industria del acero y aliente ajustes, dijo la Casa Blanca, en uno de los asuntos controvertidos que se discutieron en la cumbre. China produce 1.600 millones de toneladas del acero cada año, la mitad de la fabricación mundial, y ha tenido dificultades para reducir su sobrecapacidad estimada en 300 millones de toneladas, ya que el aumento de los precios ha dado a las compañías chinas un incentivo para elevar la producción a fin de exportar más.

En vista de que la cumbre se desarrolló después del referendo en el que Reino Unido decidió separarse de la UE, y antes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, se esperaba que los líderes del G-20 fijaran una línea de defensa en torno al libre comercio. La primera ministra británica, Theresa May, que asistió a su primera cumbre, indicó que los gobiernos debían garantizar que los trabajadores se beneficien con las oportunidades creadas por el libre comercio. “Esta discusión va al corazón de cómo construir una economía que funcione para todos”, aseveró. Por su parte, la directora del FMI, Christine Lagarde, también se refirió a la necesidad de fomentar un crecimiento inclusivo como una prioridad para la economía global. “Necesitamos incrementar el crecimiento, pero debe ser equilibrado, sostenible y que beneficie a todos los países”, manifestó.