El martes, cuando se movilizaron hacia la comisaría de Alto Verde, los alumnos de la escuela Fray Justo Santa María de Oro lo hicieron por el robo que había sufrido el establecimiento el fin de semana y que los dejó sin clases el lunes, pero también por dos asaltos que habían sufrido adolescentes cuando iban a clases. Luego de cuatro días de investigación, la Regional Sur encontró a los asaltantes en Aguilares y recuperó los objetos robados.
Según las denuncias, el primer asalto tuvo como víctima a una alumna de 15 años cuando se dirigía a la escuela. Los dos asaltantes que circulaban en una Honda Wave le mostraron un arma y le dijeron que le pegarían un tiro si no les entregaba su celular. Algunos minutos después, quisieron asaltar a un muchacho de 18 años y a una adolescente de 15 que también iban a clases. A ellos los amenazaron con una pistola y con una navaja, pero no pudieron quitarles los celulares porque los jóvenes los arrojaron a la casa de un vecino. Enfurecido, uno de los asaltantes golpeó al joven con la culata en la cabeza, lo que provocó que saliera un disparo que no hirió a nadie.
Con la descripción de la moto y de los rostros de los asaltantes, la Policía logró saber que eran de Aguilares. Por esto ayer Infantería, Motoristas, personal de la comisaría de Alto Verde y de la Regional Sur ingresaron al barrio Villa Nueva para hacer tres allanamientos. En una casa de la calle La Rioja encontraron el celular robado, una navaja, pasamontañas, la moto en la que circulaban los asaltantes y otra con pedido de secuestro. Allí aprehendieron al “Gordo Quilla”, el hijo del líder de la pandilla Los Pibes de la Villa. El aprehendido es el hombre que recibió un balazo en la espalda durante un enfrentamiento con sus enemigos, Los Coriofos, en mayo. En la casa de sus padres, en la calle La Pampa, hallaron otra navaja y balas. Por último, en un domicilio de la calle Chaco encontraron otro celular y detuvieron al otro presunto asaltante, de 19 años.