HANGZHOU, China.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su par ruso, Vladimir Putin, tuvieron ayer una conversación más larga de lo esperado acerca de cómo podrían alcanzar un acuerdo sobre un alto al fuego en Siria, dijo un funcionario del gobierno estadounidense.

Obama y Putin se reunieron por unos 90 minutos en una cita calificada como “constructiva” sobre cómo llevar ayuda humanitaria a un país devastado por la guerra, además de reducir la violencia y buscar cooperación en la lucha contra grupos militantes, dijo el funcionario de alto rango a periodistas.

“En vista de los problemas existentes en la confianza mutua, las negociaciones fueron duras”, reconoció Obama tras el primer encuentro de ambos en meses.

En una conversación llevada a cabo previamente el lunes, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y el canciller ruso, Sergei Lavrov, no lograron llegar a un acuerdo sobre un cese al fuego por segunda vez en dos semanas.

Obama y Putin no entraron en los detalles más finos de un acuerdo, pero hicieron progresos para aclarar “las brechas restantes” y ordenaron a Kerry y Lavrov reunirse esta semana para seguir trabajando en un pacto, reveló el funcionario.

“Si un acuerdo puede ser alcanzado, queremos hacerlo con urgencia debido a la situación humanitaria. Sin embargo, hay que asegurarse de que sea un acuerdo efectivo”, dijo el vocero.

“Si no podemos conseguir el tipo de acuerdo que queremos, abandonaremos este esfuerzo”, añadió.

El acuerdo de cese de hostilidades negociado por Lavrov y Kerry en febrero se desplomó en cuestión de semanas, luego de que Washington acusara a las fuerzas del presidente sirio, Bashar Al Assad, de violar el pacto.

Washington declinó dar más detalles sobre los puntos de fricción que están impidiendo un acuerdo, aunque el funcionario estadounidense dijo que las diferencias restantes giraban en torno a cómo se aplicaría el plan.

La canciller alemana, Ángela Merkel, llamó a Rusia a alcanzar un alto el fuego en Alepo, quizás la ciudad que está más destruida por la guerra sin fin.

Está claro “que el tiempo apremia, si se contempla el sufrimiento de la gente”, dijo Merkel.

“Necesitamos un alto el fuego duradero para poder vertebrar un suministro humanitario”, señaló, y consideró que Putin tiene una gran influencia en eso.

Tranquilidad

Moscú y Washington llevan meses negociando sobre Siria. Estados Unidos quiere que el Gobierno sirio y su aliado ruso cesen los ataques contra civiles.

Se necesita “un momento de tranquilidad para permitir a la población civil recibir ayuda humanitaria urgente”, dijo un portavoz.

Esto se aplica especialmente en Alepo, donde las tropas sirias volvieron a someter el domingo a asedio la parte controlada por los rebeldes en el este de la ciudad.

Los diplomáticos señalaron que sólo detalles técnicos impidieron una solución.

Días antes, todo parecía indicar que habría acuerdo. El Departamento de Estado norteamericano convocó a los periodistas a una teleconferencia que después fue cancelada poco antes de su celebración.

Kerry habló en Hagnzhou de “algunas cuestiones difíciles” pendientes de aclarar.

Diplomáticos estadounidenses señalaron que Rusia dio marcha atrás en algunos puntos y no cumplió lo que se había acordado antes. Pero el Ministerio de Exteriores ruso señaló que no había motivo para “declaraciones dramáticas” y añadió que se continuaría trabajando para alcanzar un acuerdo.

El alto el fuego acordado por Estados Unidos y Rusia en febrero de 2016 ha sido incumplido en reiteradas ocasiones y las conversaciones de paz se paralizaron a principios de año, cuando opositores y el régimen sirio se acusaron mutuamente de incumplir lo acordado. (DPA-Especial)