Hay un triángulo amoroso que involucra a Alfonso XI de Castilla; su amante, Leonor de Guzmán y Fernando, el amante de ella. Corre el siglo XIV, en España, cuando Castilla y Portugal se unen para luchar contra los musulmanes. El trasfondo son las invasiones de los moros y las luchas de poder entre la Iglesia y el Estado.


Esa es la historia que se cuenta en la ópera “La favorita” en cuatro actos. La música es de Gaetano Donizetti y el libreto en francés, de Alphonse Royer, Gustave Vaëz y Eugène Scribe, basado en la pieza teatral “Le Comte de Comminges” (1764) de François-Thomas-Marie de Baculard d’Arnaud.

Se montó por primera vez en 1840 en la Opéra de París. Mañana se estrenará en el teatro San Martín, y ofrecerá dos funciones más.
   
Puesta tucumana

Todos los cantantes que intervienen son tucumanos: Virginia Correa Dupuy, Gustavo Ahualli, Pablo Bemsch, Marcelo Oppedisano, Valeria Albarracín y Daniel Arrieta. Además participan los cuerpos estables de la Provincia: Coro y Orquesta Estable, y Ballet Contemporáneo, bajo la dirección general de Emir Omar Saúl.

La mirada del régie

Boris (sin apellido) es el nombre artístico del régisseur, conocido por haber dirigido en 2015 “I Pagliacci”. Afirma que es su primera ‘Favorita’, pero es la ópera N° 25 que pone en escena. Describe la obra con pasión desbordante, por eso tiene la palabra de presentación:

- “La idea era la unión de Virginia Correa Dupuy con Gustavo Ahualli. En el rol más difícil, el del tenor, está Pablo Bemsh (que debutó en “Romeo y Julieta”), que le queda fantástico. Un plus es el bajo, Marcelo Oppedisano, que abre y cierra la obra. Dos roles fundamentales son Don Gaspar (Daniel Arrieta) e Inés (Valeria Albarracín)”.

- “El Coro tiene gran requerimiento en varios roles, sacerdotes, cortesanos, soldados, a veces en la misma escena. No hay masas corales: acá son todos protagonistas: cada uno de los músicos de la orquesta, los 60 coreutas y los 20 bailarines del Ballet Contemporáneo”.

- “Se basa en una historia real. El director de la Opera de París le encarga a Donizetti una ópera para una mezzo (su amante). Estamos hablando de un Donizetti muy complicado, donde no hay casi coloratura. Acá el compositor siembra una influencia que va a llegar a Wagner (en ‘Tannhauser’) y a Berlioz (en ‘La Condenación de Fausto’). Es una obra muy complicada porque están todos en el extremo”.

- “El libreto fue criticado. El desafío con los libretos del período romántico es que no se dice lo que está pasando. Se trata de una mujer, en 1340, el centro de la historia, Leonora. Aunque creamos que seduce por amor, lo que está buscando es un cerebro para ganar la guerra, y él la gana. Las escenografías son marroquíes, los personajes son caucásicos porque recién estaba naciendo España”.

- “Es una historia dura, pero está muy bien resuelta, y sobre todo, tiene momentos musicales bellísimos en forma permanente. Son casi dos horas y media de música y el público va a tararear más de una vez”.

- “Daniel Feijóo hizo una escenografía a partir del vestuario, que es un préstamo del Teatro Colón, realizada totalmente en los talleres del Teatro San Martín. Hace un mes que tallan rocas, arcos, el monasterio de Santiago de Compostela, el Alcázar de Toledo, son lugares que existen”.

- “Hay diálogos extremadamente fuertes. Por ejemplo, el rey exige a Leonora que le diga el nombre de su amante. Ella le contesta: ‘no voy a apetecer los deseos de un rey’. ‘Mirá que puedo torturarte’, dice el rey. Ella: ‘ay, por favor’. Son detalles que en ‘Carmen’ reconocemos ahora (habanera: si vos me querés, yo no te voy a querer; cuidado si yo te quiero”). Eso era exponer a la mujer con más fuerza que el hombre. Fue Leonora de Guzmán, que se va a la isla de León, seduce a este chiquillo, lo utiliza, y después... Los sentimientos, que sufra el tenor”.

- “El concepto de la puesta en escena parte de que para todos esta es nuestra primera Favorita. Con el maestro Saúl estamos trabajando desde marzo para que el público vea la ópera como una película de tres horas en las que no pueda moverse del asiento”.

- “Los subtítulos van a ser útiles para los detalles poéticos, pero la historia se puede seguir sin leerlos”.

- “Siempre me preocupé en profundizar las obras, en conocer todos los artistas de la actualidad, los compositores”.

- “Antes se cantaba con los brazos hacia adelante. Ahora, se actúa como en una película, pero sin edición”.

- “Ante todo me enorgullece que en el Bicentenario de la Independencia, el Ente Cultural haya optado por presentar en estreno la ópera más difícil, realizada en su totalidad por artistas que se han formado en Tucumán: ese es el gran trofeo musical de estas celebraciones”.



saúl
donizetti es un eslabón entre la ópera italiana entre rossini y verdi, en  tiempo y en música
El director y la orquesta no se ven porque están en el foso, pero son los imprescindibles, los que aportan música en todo momento. Emir Omar Saúl, que dirigió “Elixir de amor” y “Don Pasquale” en Tucumán al comienzo de su carrera, es el director general de “La favorita”. “Donizetti es un de los más grandes compositores de ópera. Es un eslabón en la ópera italiana entre Rossini y Verdi, no sólo temporalmente sino también por algunos gestos musicales: sus óperas cómicas tienen cierta estructura similar a las de Rossini, y en sus óperas serias ya anticipa lo que será la ópera verdiana”, explica. “La ópera, la zarzuela, la opereta o la comedia musical tienen el atractivo de ser géneros completos y el director al fin y al cabo hace que toda esa maquinaria tenga vida -destaca-. Dirigir ópera tiene el sabor por un lado, de la dificultad de manejar una masa de intérpretes muy grande y por otro, el gran placer de tratar de llevar en la mano el drama en escena. La Favorita va a ser una buena representación, de carácter didáctico, como todo estreno y sobre todo por el estilo”.  
 
sbrocco
en escena el coro tiene compromiso actoral, con varios cambios                   de personajes  
Alrededor de 60 voces integran el Coro Estable, que disfruta de cantar tanto un sinfónico-coral pero muestra especial entusiasmo con la ópera, porque se suman los elementos de actuación, luces, vestuario y puesta en escena. “El coro tiene bastante participación en todos los actos, tanto coro masculino, femenino y también mixto -explica Ricardo Sbrocco, director del Coro Estable-. Es una ópera nueva y tiene momentos de mucha complejidad. En escena hay gran compromiso actoral, con mucho cambio de roles. Por momentos son gente de la nobleza, por momentos son sacerdotes”. El coro está ensayando de desde hace poco más de un mes debido a la programación del año, con ensayos extras, entre la ópera “Romeo y Julieta”, la otra puesta grande, y los requerimientos del Bicentenario. Marcelo Oppedisano, Valeria Albarracín y Daniel Arrieta son tres cantantes del coro que asumen roles como solistas. Lo próximo en la agenda del coro es su participación en el concierto del maestro Gelber, que será dedicado a la obra de Johannes Brahms, con  “El canto del destino”, el 23 de septiembre. 


SAÚL
Donizetti es un eslabón entre la ópera italiana entre Rossini y Verdi, en  tiempo y en música

El director y la orquesta no se ven porque están en el foso, pero son los imprescindibles, los que aportan música en todo momento. Emir Omar Saúl, que dirigió “Elixir de amor” y “Don Pasquale” en Tucumán al comienzo de su carrera, es el director general de “La favorita”. “Donizetti es un de los más grandes compositores de ópera. Es un eslabón en la ópera italiana entre Rossini y Verdi, no sólo temporalmente sino también por algunos gestos musicales: sus óperas cómicas tienen cierta estructura similar a las de Rossini, y en sus óperas serias ya anticipa lo que será la ópera verdiana”, explica. “La ópera, la zarzuela, la opereta o la comedia musical tienen el atractivo de ser géneros completos y el director al fin y al cabo hace que toda esa maquinaria tenga vida -destaca-. Dirigir ópera tiene el sabor por un lado, de la dificultad de manejar una masa de intérpretes muy grande y por otro, el gran placer de tratar de llevar en la mano el drama en escena. La Favorita va a ser una buena representación, de carácter didáctico, como todo estreno y sobre todo por el estilo”.


SBROCCO 
En escena el coro tiene compromiso actoral, con varios cambios de personajes  

Alrededor de 60 voces integran el Coro Estable, que disfruta de cantar tanto un sinfónico-coral pero muestra especial entusiasmo con la ópera, porque se suman los elementos de actuación, luces, vestuario y puesta en escena. “El coro tiene bastante participación en todos los actos, tanto coro masculino, femenino y también mixto -explica Ricardo Sbrocco, director del Coro Estable-. Es una ópera nueva y tiene momentos de mucha complejidad. En escena hay gran compromiso actoral, con mucho cambio de roles. Por momentos son gente de la nobleza, por momentos son sacerdotes”. El coro está ensayando de desde hace poco más de un mes debido a la programación del año, con ensayos extras, entre la ópera “Romeo y Julieta”, la otra puesta grande, y los requerimientos del Bicentenario. Marcelo Oppedisano, Valeria Albarracín y Daniel Arrieta son tres cantantes del coro que asumen roles como solistas. Lo próximo en la agenda del coro es su participación en el concierto del maestro Gelber, que será dedicado a la obra de Johannes Brahms, con  “El canto del destino”, el 23 de septiembre.