El Gobierno argentino no ha modificado su posición y el azúcar está excluido de las negociaciones de libre comercio en el Mercosur. Así lo manifestó ayer la senadora nacional (UCR), Silvia Elías de Pérez, tras una reunión que mantuvo con el vicecanciller Carlos Forador para consultar sobre el resultado de las gestiones oficiales en pos de evitar un posible levantamiento de la barrera proteccionista del azúcar en Argentina, en una eventual negociación entre el bloque regional y la Unión Europea (UE).
“El Gobierno nacional manifestó su firme compromiso con la industria sucroalcoholera de no hacer caer la protección arancelaria para nuestros productores e industriales”, manifestó la tucumana luego del encuentro en Cancillería. En esa línea, enfatizó: “Foradori aseguró que el azúcar se encuentra excluido del libre comercio en el Mercosur”.
En Cancillería argentina se detalló que están vigentes decisiones del Consejo del Mercado Común (7/94, 19/94 y 16/96), receptadas internamente por el Decreto Nº 2275/94 y sus sucesivas modificaciones. “Dicho tratamiento especial mantiene los aranceles vigentes tanto para importaciones originarias de los Estados Partes del Mercosur como de terceros países, a fin de facilitar la reconversión del sector azucarero, según un comunicado de la Senadora radical.
La semana pasada, en el marco de la Mesa Sucroalcoholera que se realizó en Buenos Aires, industriales y entidades cañeras presentaron un documento conjunto ante autoridades de los ministerios de Agroindustria y de Ambiente y Desarrollo Sustentable y del Plan Belgrano. Se solicitó retirar la participación del azúcar en un posible acuerdo del Mercosur y que no haya cambio en el régimen aduanero vigente. Advirtieron además sobre el impacto que podría tener la caída del arancel que favorece a Argentina, como la caída de los precios internos y comprometer la continuidad de los “puestos de trabajo y medios de subsistencia de unas 100.000 familias en el NOA”.
La inclusión del azúcar en la oferta del Mercosur a la UE, de ser aprobado, requeriría la derogación de la leyes 24.822 y 25.715 -fijan un derecho adicional a las importaciones de azúcar de caña o de remolacha y sacarosa-, lo que posibilitaría el ingreso del producto desde Brasil, país que impulsa la incorporación, según se informó.