El 23 de agosto de 2015 se decidió el destino de la provincia en las urnas y, tras una elección repleta de acusaciones de fraude y de un día que terminó en represión, fue Juan Manzur el elegido para gobernar Tucumán.
A un año de esos comicios, el gobernador consideró que se pudo avanzar, aunque todavía quedan grandes desafíos. "Pudimos hacer muchas cosas en este tiempo. Uno nunca tiene que estar conforme. Siempre hay que aspirar a más", dijo, consultado por los periodistas.
"Como gobernador me esfuerzo todos los días para que Tucumán está mejor. El mensaje que quiero dar es que hay que redoblar los esfuerzos. Esta mañana reuní a los ministros y les pedí austeridad y proteger a los grupos sociales vulnerables. Es el desafío", añadió.