Conmoción a nivel mundial generó la foto de Omran Dagness, un niño sirio que sobrevivió al bombardeo de su vivienda en las cercanías de Aleppo, en Siria.  A continuación, el relato de Mahmoud Ruslan, reportero gráfico que retrató al pequeño.
“Lo primero que vi fueron tres cuerpos tendidos en el suelo, que de a poco eran cargados en una ambulancia. Eran los vecinos de la familia Omran (…) Inmediatamente después vi otro edificio casi destruido, era la casa de Omran”, contó.
Los socorristas hacían máximos esfuerzos para rescatar a los heridos y Ruslan decidió ayudarlos. El primer sobreviviente hallado fue Omran y el fotógrafo comenzó a filmar. Más tarde supo que el niño tiene solo cuatro años.
“Mis lágrimas comenzaron a caer cuando tomé la primera foto. No es la primera vez que lloro, lo he hecho muchas veces al fotografiar a niños traumatizados. Los fotógrafos de guerra lloramos muy a menudo”, confesó.
“Omran me afectó mucho porque estaba en silencio. No lloraba. No dijo una sola palabra. Estaba en shock. Pensé en mi hija de siete años, podría ser ella. Podría ser cualquier niño de Alepo o de Siria”, agregó.
Ruslan espera que las imágenes de los niños y de los bombardeos en Siria se conviertan en virales. “Así todo el mundo sabrá qué significa vivir aquí”, sentenció.

Conmoción a nivel mundial generó la foto de Omran Dagness, un niño sirio que sobrevivió al bombardeo de su vivienda en las cercanías de Alepo, en Siria. Sobre este tema se refirió Mahmoud Ruslan, el reportero gráfico que retrató al pequeño.

“Lo primero que vi fueron tres cuerpos tendidos en el suelo, que de a poco eran cargados en una ambulancia. Eran los vecinos de la familia Omran (…) Inmediatamente después vi otro edificio casi destruido, era la casa de Omran”, contó.

Los socorristas hacían máximos esfuerzos para rescatar a los heridos y Ruslan decidió ayudarlos. El primer sobreviviente hallado fue Omran y el fotógrafo comenzó a filmar. Más tarde supo que el niño tiene solo cuatro años.

“Mis lágrimas comenzaron a caer cuando tomé la primera foto. No es la primera vez que lloro, lo he hecho muchas veces al fotografiar a niños traumatizados. Los fotógrafos de guerra lloramos muy a menudo”, confesó.

“Omran me afectó mucho porque estaba en silencio. No lloraba. No dijo una sola palabra. Estaba en shock. Pensé en mi hija de siete años, podría ser ella. Podría ser cualquier niño de Alepo o de Siria”, agregó.
Ruslan espera que las imágenes de los niños y de los bombardeos en Siria se conviertan en virales. “Así todo el mundo sabrá qué significa vivir aquí”, sentenció.