Pago de servicios

El miércoles 17, un personaje se presentó ante el encargado del edificio donde resido, diciéndole que venía de parte de EDET, pero sin identificarse, sin portar orden escrita y, para peor, dirigiéndose en términos amenazantes. Le hacía saber que, si yo no abonaba la factura, el servicio me sería cortado. Hago constar que, en 40 años de residencia, jamás me he enfrentado siquiera a reclamo alguno sobre la obligación que me toca de cumplir con el pago de dicho servicio, claro está, hasta el día de ayer en que, por las razones que son de público conocimiento, la Corte Suprema de Justicia ha ordenado no pagar las facturas de luz y gas, hasta tanto recaiga una decisión definitiva sobre una cuestión tan controvertida y que impacta directamente sobre la sociedad. Más aun, cuando se aconseja esperar una nueva factura con la tarifa “normalizada” del servicio antes de efectuar el pago. Pregunto: 1) ¿La empresa no sabía de esta decisión judicial?; 2) ¿Está acaso por encima de la autoridad judicial, y con qué prerrogativas?; 3) ¿No controla acaso a sus empleados permitiéndoles que cometan un atropello como el que, si bien lo sufrió un empleado, es como si me hubiera afectado a mí directamente?; 4) ¿O acaso se aprovecha de la actual situación en que, por la incertidumbre reinante hasta tanto recaiga resolución definitiva, obran al margen de la ley cometiendo un verdadero delito (amenazando y exigiendo un pago todavía no exigible)? Aprovecho esta oportunidad que me brinda LA GACETA para que esta nota tome el estado público necesario para que se conozca esta infamia, llegue al defensor del Pueblo para que tome cartas en el asunto y, a la vez, para hacer saber a la empresa prestadora del servicio que la hago responsable civil y penalmente por todos los daños y perjuicios que su actitud (o la de uno de sus empleados, obrando al margen de la ley) pueda causar a la salud de mi padre, quien, a causa de un accidente, depende de aparatos electrónicos para controlar su delicado estado de salud.

Osvaldo Fierro de Faberi
prensadinofierro@hotmail.com

“Meter miedo”

Escribo en defensa de la lectora Imelda Bejarano a quien LA GACETA le publicó el 16/8 la carta “Meter Miedo”. En esa carta trató la frase de Hebe de Bonafini y sus actitudes bravuconas contra el presidente Mauricio Macri, la justicia y lo que le molesta a Hebe de la democracia. El 17/8 se publicó “Meter Miedo”, firmada por Carlos Alberto Brepe. Esta persona, que es kirchnerista confeso, no tiene autoridad ni moral ni legal para censurar a alguien y exigir explicaciones. Le informo al lector Brepe que el día 15/12/2009, a media tarde, familiares y amigos de un joven boliviano muerto por el gatillo fácil de la policía, quisieron velar el cadáver en la Plaza de Mayo, donde Raúl Castells hacía huelga de hambre en una protesta junto a su agrupación, el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD); en ese instante se presentó Hebe de Bonafini con su grupo de choque y dijo textualmente: “Váyanse bolivianos de m... la plaza es de las madres, bolitas h... de p...”. Al día siguiente ese episodio fue publicada en todos los diarios y retransmitido por radio y TV. Brepe es un cristinista dolido, que debería informarse -como le gusta decir- entrando en Google o You Tube y sabrá quién es Hebe Pastor de Bonafini. También se enterará de que Pablo Bressi es el jefe de la Policía Bonaerense y que esa policía no hizo nada para resguardar a Macri y que efectivamente (por gente que presenció los incidentes) se agredió de palabra y de hecho al primer mandatario, en Mar del Plata. El gobierno que él defiende dejó un país devastado y saqueado por una asociación ilícita (art. 210 y 210 bis del Código Penal), pero que sobre todo, se mantuvo en el poder sostenido por el miedo, la mentira y su relato. Es interesante recordar, entonces, lo que escribió Octavio Paz (1914-1998), el gran ensayista mexicano: “Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas han inyectado el veneno del miedo al cambio”.

Jorge Rubnicius
jrubi1942@yahoo.com.ar

La farsa, el odio y la violencia

Lo que necesitamos en nuestro país es un proceso nacional de reconciliación y paz, y para lograrlo, plantearse seriamente el propiciar la verdad, porque sin verdad y sin memoria no vamos a reconquistar el clima de paz, el clima de confianza y de convivencia que necesitamos. El uso de términos y otras expresiones despectivas para referirse a otras personas, cualquiera sea su situación social o política, destilan odio, xenofobia, racismo y con eso se extralimita en el uso responsable de la libertad de expresión. En varias oportunidades, reiteradas violaciones a los derechos humanos, que se pretende defender, atacan la dignidad de las personas con discursos injuriosos y agresivos, alentando las divisiones y la intolerancia que incitan a la violencia. Debemos tener una memoria histórica para recordar los hechos que desgarraron a nuestra patria, y una memoria colectiva para experimentar ese cambio que nos permita vivir en armonía e igualdad. Sólo con un trabajo de nuestra memoria sincero será posible dejar atrás el revanchismo y nuestros históricos conflictos. No podemos permitirnos desencadenar nuevamente la violencia; construyamos un futuro de sana convivencia sobre la ignorancia compulsiva, defendiendo con una conciencia moral los derechos humanos, y la libertad de pensar diferente, sin atropellar ni obtener una oportunidad de venganza.

Pablo José Giunta
pjg1940@yahoo.com.ar

Final Argentina-Brasil

En el diario del 18/8, en una extensa crónica, se recuerda la final por el tercer puesto entre Argentina y Brasil, en voley, en 1988, en los juegos olímpicos de Seúl. Esa delegación estaba presidida por el entonces titular de la Federación Tucumana y vicepresidente de la Confederación Argentina, Andrés Ibáñez Parody, un gran directivo y responsable del crecimiento del deporte en Tucumán. Vale la pena recordarlo, especialmente en este momento, cuando la Federación de Voley está cumpliendo 66 años de vida.

Alfredo Cozzitorti
pichicozzitorti@hotmail.com

Ambulancia para los Valles

Seguimos sumando estrellas amarillas a las rutas tucumanas. El viernes pasado, el dolor tocó a los Valles, precisamente a la comunidad de El Mollar, Tafi del Valle, donde dos jóvenes perdieron la vida en un accidente de tránsito. La ambulancia demoró más de lo debido, y en la localidad no presta servicio una ambulancia de alta complejidad en forma permanente para que la comunidad esté medianamente protegida. Sólo en la época de verano, en esa temporada precisamente, se cuenta con una. Los bomberos voluntarios tampoco cuentan con los elementos básicos, ni siquiera un móvil para traslado. Los alumnos de las escuelas pagan un seguro escolar pero no tienen los servicios que se deben prestar ya que tampoco hay una ambulancia de la compañía de seguro en la zona y son muchos alumnos de primaria y secundaria que pagan religiosamente el seguro escolar. Estas son algunas de las tantas problemáticas que enfrentan los habitantes de los valles, y los que por un motivo u otro también pertenecemos a la comunidad, ya sea por trabajo o como simples visitantes, y las sufrimos prácticamente a diario. Pareciera que a las autoridades no les importa esta situación. Nuestro gobernador es médico y debe saber que lo que sucede en los Valles es una desprotección al pueblo que lo eligió. Esta situación ya no se soluciona con promesas; esto se soluciona poniendo las ambulancias que la sociedad necesita y equipando a los bomberos voluntarios con elementos para poder salvar vidas.

Carlos Félix Ybrahim
claudio_ybrahim@hotmail.com

Un corte de luz programado

Me dirijo a través de este espacio a fin de que la empresa EDET reprograme el corte del suministro eléctrico previsto para mañana, en la calle San Martín al 600 de esta capital. Hacemos este pedido debido a que este corte en cuestión está programado para realizarse entre las 10 y las 12 del mediodía, el horario pico para las ventas en los comercios de la zona, y previo al festejo del Día del Niño, fecha en la que que todos los comercios venimos preparándonos, justamente para poder incrementar las ventas que sufren una caída por la grave situación económica que es de público conocimiento. Si no se toman medidas, el daño al comercio será irreparable y no recuperable, ya que estos son días muy específicos, destinados en este caso a los niños. Pero también está el hecho de que San Martín al 600 se trata de una zona de gran tránsito de público, lo que favorece la posibilidad de que todos los comercios puedan trabajar mejor. Lamentablemente, pareciera que es común denominador tomar decisiones, como la repavimentación de la calle mencionada, sin contemplar los daños que pueda traer aparejado este tipo de trabajos, mas allá de que sean necesarios. Estas tareas deben ser analizados con la coherencia necesaria, para tratar de ocasionar los menores perjuicios a la actividad comercial. Por eso, pedimos a las autoridades de EDET, responsables de la planificación del corte de energía, que sea cambiado para otro horario, y que se realice en un momento que no perjudique la actividad comercial de ese día. Lo pido en nombre de todos los comercios de calle San Martín al 600 de nuestra ciudad.

Silvia A. Di Giuseppe
ndgmdpn@hotmail.com

Chicos en la calle

Quiero expresar, primero, mi sorpresa, después, mi profunda tristeza y mi indignación ya que en estos últimos días, en avenida Benjamín Aráoz y Papa Francisco y en avenida Francisco de Aguirre y Ejército del Norte, a las 9 y a las 12, respectivamente, pude observar a niños de entre 6 y 8 años instalados en los semáforos limpiando los parabrisas de los vehículos. Además de pensar dónde estarían los padres de esos chicos, también me pregunto: ¿dónde está nuestro Gobierno? Señor Intendente, señor Gobernador o quien corresponda, les digo que deben hacer algo. Si todavía no tuvieron tiempo de pensar, les doy una pequeña idea: deberían poner un policía en esos lugares para evitar que estos niños permanezcan en las calles, porque ellos deben estar en la escuela, educándose. Yo siento que cada vez más nuestro Jardín de la República es tierra de nadie, y esto me genera un profundo dolor

Viviana Aiachini
Vaiachini@tsucosmeticos.com.ar

Gastos sociales

Cuesta imaginar que los legisladores tucumanos por decisión propia decidan renunciar a los fondos de los que disponen para los llamados “gastos sociales”. En su mayoría, son políticos mañeros de larga data, cebados durante años con las mieles que maman de la teta del Estado, acostumbrados a un nivel de vida que no podrían llevar en el llano. Hablar del “llano” ya implica reconocer que ellos nos miran desde lo alto, sonriendo compasivamente y esperando un ruego para entregar graciosamente dineros que nos pertenecen a todos, asegurándose así el agradecimiento y el voto. Ojalá la presión popular los obligue a cambiar y la memoria colectiva vaya depurando con el tiempo y el voto, la honorable institución, hoy tan bastardeada.

Miguel Röhmer Litzmann
miguelrohmer@yahoo.com.ar

Nuestra sociedad 

Leo el diario todos los días, veo y escucho TV, y realmente quedo sorprendido por las informaciones policiales y políticas. ¿Qué nos pasa? Jóvenes asesinados, asaltos, robos, atracos, violencias de género, violaciones a menores, violencia, son informaciones de todos los días. La droga y la falta de educación son el condimento que usan los responsables de esta inseguridad que vivimos en la vía pública y en nuestros domicilios. Personas que luego de estar compartiendo una reunión, resuelven situaciones a tiros o con armas blancas. Si un adolescente o una joven salen a la calle, con seguridad son asaltados; las preferencias son las mochilas y celulares. Si alguien opone resistencia, el delincuente no duda en usar un arma. Nuestras viviendas, pese a la seguridad que puedan tener en cuanto hace a la colocación de rejas, no sirve para nada. La delincuencia siempre consigue sus propósitos. Familias que salen a pasear, almorzar o visitar algún pariente, cuando regresan al hogar, ya se los vaciaron. La Policía fue desbordada por estos elementos de mal vivir y en mi particular concepto, la política tiene mucho que ver. El nuevo gobierno nos habla de pobreza cero y la realidad nos muestra otra cosa: cada vez hay más pobres. Las autoridades nacionales dispusieron actualizar las tarifas de los servicios públicos; en este caso la energía eléctrica y el gas: un tema urticante. El gobierno “K” congeló durante años las tarifas de estos servicios, y produjo desinversión. Todas las empresas fueron subsidiadas, incluido el transporte. Antes, exportábamos gas. Hoy lo importamos y lo pagamos a precios abusivos. El tarifazo (actualización de costos) resultó propicio para producir una situación política con réditos electorales. Los “K” lo están utilizando en ese sentido. Son conscientes del daño ocasionado, pero por sobre ello hacen prevalecer cuestiones electorales. ¿Cómo es posible que por el servicio de TV por cable paguemos $ 800 mensuales y por telefonía fija, incluido Internet, $ 700 -sumado a la cuenta del celular- y nos quejamos cuando pagamos $ 500 por luz cada dos meses? Y el gas un poco más. En mi modesta opinión apolítica, el país necesita contar con tarifas para los servicios públicos que cubran los gastos de la producción, sean redituables y se invierta para el desarrollo, que en definitiva será el desarrollo industrial del país. Continuar con los subsidios sólo servirá para crear mayor inflación, esa enfermedad maldita de los argentinos que ataca fundamentalmente a quienes menos tienen. Debemos exigir a las autoridades nacionales la creación de nuevas fuentes de trabajo, una mayor y fluida educación que posibilite a nuestra juventud desarrollarse y encaminarse en el buen sentido de la palabra. Ello podrá concretarse obviando los subsidios y viviendo la realidad. Las actuales autoridades están compenetradas de esta situación. Fueron claros cuando expresan que el país necesita contar con reservas que posibiliten la expansión industrial y comercial. Crear confianza en el país para lograr las famosas inversiones que aún no llegan. Los tirapiedras, los que amenazan con bombas, los periodistas que intentan hacernos creer que vivíamos en el edén, como los de C5N o el uruguayo que llegó al país como relator deportivo, que no hay nada que le caiga bien; las bolsas voladoras con dólares; el dinero confiscado. ¿Cuándo será aclarado por los que gobernaron 12 años? El pueblo está cansado. Basta de politiquería, y a dejar trabajar a las autoridades. Es momento de colaborar. Pongamos al país por sobre las apetencias sectoriales.

Hugo César Navarro
hucena@arnet.com.ar