“Creemos que hay que declarar la emergencia social”. Ese es el diagnóstico que hace Daniel Menéndez, coordinador nacional de Barrio de Pie, el brazo territorial de Libres del Sur. Durante la semana pasada estuvo en la provincia y ofreció un panorama de lo que ellos perciben de la realidad. “El dato revelador es que el 57% de la sociedad tiene problemas de empleo: desocupación, o los que tenían un trabajo no formal que ahora tienen changas y los que tenían changas quedaron sin eso o subocupados”, desgrana el dirigente social.

Según Menéndez, el diagnóstico que hacen es compartido por otros sectores y hasta por funcionarios nacionales. “Te reconocen que la situación está peor, pero no toman medidas. Se mantiene el mismo volumen de asistencia y políticas sociales”, explica.

La caída del empleo, el aumento de los servicios públicos, del costo de la canasta básica familiar y la disminución de las “changas”, son algunos de los condimentos que hacen que la situación social sea de emergencia para el dirigente. “Esto que sucede está para medidas más fuertes”, reconoce.

En Tucumán, Barrios de Pie tiene 80 comedores comunitarios. Según el coordinador provincial, Facundo Ramos, hay un crecimiento del 30% o 35% de personas que asisten diariamente. “Antes solo aparecían los chicos, ahora es la familia entera”, agrega. Y da como ejemplo que en los comedores que están a pocos kilómetros de la capital, El Chañar y Alderetes, pasaron de recibir 110 personas a 140 en los últimos meses. El tema de las raciones es algo que los mantiene en un clima de tensión con el Gobierno. Si bien reconocen que no se ha recortado la ayuda, tampoco la incrementaron.

“La emergencia es un marco para fortalecer la asistencia, desde las políticas de los programas de empleo (unificarlos y subir el monto), impulsar la obra pública para reactivar empleo”, explica Menéndez. Además, proponen convocar un comité de crisis, integrado por la Iglesia y las organizaciones sociales que pueda transitar “a través del diálogo y que permita diagnosticar y modificar el presupuesto”.

Cifras de la pobreza

Un 40,4% de los niños y adolescentes argentinos, de entre 0 a 17 años, residía en 2015 en hogares por debajo de la línea de pobreza, mientras que alrededor del 56% de los menores de edad de zonas urbanas de la Argentina no tenía en el último trimestre del mismo año acceso a, por lo menos, un derecho básico, privación que en el 19 % de los casos es “severa”.

La semana pasada, la Universidad Católica Argentina (UCA) presentó la sexta edición del Barómetro de la Deuda Social, (2010-2016). Alrededor del 36% de los hogares urbanos tiene la percepción de que sus ingresos totales les resultan insuficientes para satisfacer sus necesidades y patrones habituales de consumo - señala otra parte del informe Bicentenario-. Además solamente “el 14% del total de los hogares declara tener capacidad de ahorro”.

Hoy se calcula que un matrimonio con dos hijos debe ganar más de $17.000 para cubrir la canasta básica familiar.