RÍO JANEIRO.- El colombiano Yurberjen Herney Martínez, un mecánico de bicicletas que vive en Chigorodó, un pueblo rural distante unos 300 kilómetros de Medellín, hizo historia al conquistar la primera medalla de plata olímpica en boxeo de su país. Hasta ayer, el pugilismo colombiano tenía tres medallas olímpicas, conquistadas por Alfonso Pérez y Clemente Rojas, en Munich 1972, y por Jorge Eliécer Julio, en Seúl 1988.

Al término del combate en el que cayó ante el uzbeko Hasanboy, “Tremendo” Martínez contó que fuera del ring, los desafíos que lo retaron tienen una marca en común: la pobreza. Eso dificultó su vida y la de sus seis hermanos. Viajó solo a Río porque no tenía recursos para que pudiera acompañarlo alguien de su familia. Una situación que podría revertirse a partir de ahora: con el dinero del premio, si le alcanza, piensa comprarle una casa para su mamá.

Ovacionado durante el combate hasta el delirio por sus compatriotas, Martínez dice que le debe todo al boxeo, deporte que comenzó entrenando a escondidas porque sus padres, que son pastores, no podían entender que su hijo quisiera practicar un deporte en el que hay que golpear a otro. (DPA)