BUENOS AIRES.- La Iglesia manifestó ayer su preocupación por la situación del empleo en el país y por los salarios de la clase media “más pobre”, la cual consideró que está “al límite de subsistir con salarios atrasados” debido a la inflación. Mientras tanto, el Gobierno ratificó que no hay motivo para reabrir las paritarias como reclaman algunos gremios, al considerar que los aumentos salariales están en línea con la proyección inflacionaria de los próximos meses, que consideró “hacia la baja”. Así lo manifestó el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien estimó “un poco apresurados los comentarios” de dirigentes en ese sentido, que apuntan a recomponer la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores a causa de la inflación.

Desde la Iglesia Católica, el presidente de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social, el obispo Jorge Lozano, sostuvo que “la clase media más pobre” está “en el límite de subsistir con salarios atrasados”. A su vez, afirmó que uno de los problemas de Argentina es “la acumulación de riqueza en pocas manos y la pobreza en muchos hogares”. “La inflación, el alza de los precios y los aún inciertos aumentos en las tarifas” afectan “más directamente a la clase media más pobre, que no cuentan con ayudas y subsidios, y está en el límite de subsistir con salarios atrasados”, señaló el obispo en una entrevista con el diario “El Tribuno”, de Salta. Lozano se refirió también al accionar del Gobierno de Mauricio Macri ante la situación social del país, que está en recesión económica y padece una inflación en torno al 42% anual.

“Se han distribuido mayor cantidad de alimentos en lugares más vulnerables y se incrementó también la asistencia por medio de algunos programas, como por ejemplo la ampliación de la Asignación Universal por Hijo”, dijo, pero alertó que eso “no alcanza”. Lozano cuestionó que el país “ha tenido en los últimos años importantes tasas de crecimiento que no ha sido equitativo”, y que “no se crearon las condiciones para la promoción del empleo y de las economías regionales”.

A su vez, el párroco Roberto Quiroga, uno de los responsables del santuario de San Cayetano en Liniers, afirmó: “todos sabemos lo difícil que es conseguir un trabajo en el país”. “Tendría que ser normal decir: ‘voy a buscar un laburo y lo tengo, ¿no?’”, reflexionó.

En tanto, el jefe de la cartera laboral consideró que las subas de haberes conseguidas en el marco de esas discusiones están acorde con la proyección inflacionaria “hacia la baja” estimada por las autoridades económicas. “Como baja la inflación mes a mes -y en los últimos tres meses esto ya se registró y creemos que esta tendencia va a seguir-, en las negociaciones paritarias establecidas, donde hay escalones de aumentos que se han dado, creemos que se va a dar esa recomposición salarial”, señaló Triaca. (DPA-DyN)