SAN PABLO.- El empresario de la construcción Marcelo Odebrecht, uno de los acusados presos por el escándalo de corrupción en Petrobras, afirmó en una de sus declaraciones ante la Justicia que Michel Temer, el actual presidente interino de Brasil, y también su actual ministro de la Presidencia, Eliseu Padilha, fueron beneficiados por la red de corruptelas enquistada en la petrolera estatal.
En una declaración en la que negocia un acuerdo de delación premiada para reducir su condena, el ex presidente de la gigante constructora Odebrecht aseveró que se reunió con Temer en 2014 para concretar una “donación” a la campaña presidencial de 10 millones de reales (unos U$S 3,1 millones), de acuerdo con el semanario Veja.
El encuentro, de acuerdo con las informaciones, se celebró en el Palacio do Jaburu, la residencia oficial del vicepresidente, quien asumió el poder el pasado 12 de mayo en sustitución de la presidenta suspendida, Dilma Rousseff, quien deberá afrontar un juicio político en el Senado por supuestas maniobras fiscales en su gestión.
Odebrecht, quien junto a otros ejecutivos de constructoras, ex altos cargos de Petrobras y políticos vinculados al caso responde ante la Justicia, movilizó una centena de abogados para asesorar su declaración y la de unos 50 ejecutivos de la compañía que negocian la delación premiada, apuntó la revista Veja.
En la parte de la declaración a la que tuvo acceso la publicación periodística, Odebrecht indicó que en la reunión celebrada en mayo de 2014 también estuvo Eliseu Padilha, actual ministro de Presidencia.
En esa época, Temer era vicepresidente del país y presidente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) y el pago del “apoyo financiero”, como fue descrito por el empresario, fue realizado entre agosto y septiembre de 2014, antes de las elecciones presidenciales de octubre. Del dinero entregado, cuatro millones de reales (unos U$S 1,26 millones) fueron para Padilha y los seis millones de reales (unos U$S 1,89 millones) restantes para Paulo Skaf, presidente de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (Fiesp) y entonces candidato al Gobierno de San Pablo.
La “Operación Lava Jato”, como se conoce el caso Petrobras, señala que las compañías constructoras sobrevaloraban contratos con la petrolera y el soborno era repartido entre ejecutivos de esas empresas, ex directores de la estatal y una cincuentena de políticos.
Temer confirmó el encuentro y dijo que se trató del “auxilio financiero” de la constructora a las campañas electorales “de acuerdo con la legislación en vigor”.
De acuerdo con el presidente interino, el aporte fue después declarado al Tribunal Superior Electoral (TSE), que deberá verificar si esa cantidad en cuestión está dentro de la que fue relacionada por el PMDB. Padilha, que no fue candidato en esa elección, y Skaf, que admitió una donación de 200.000 reales (U$S 63.000) de la petroquímica Braskem -controlada por Odebrecht-, negaron haber recibido auxilios de la constructora. La Policía Federal brasileña considera el caso como la mayor investigación de corrupción de la historia de Brasil.
Por el “Lava Jato” se encuentran detenidos decenas de altos ejecutivos de empresas constructoras y políticos y se estima que entre 2004 y 2012, el dinero desviado asciende a U$S 8.000 millones. (Télam-especial)