India y Milton viven juntos, no se sabe desde cuándo. Su edad no pudo ser calculada debido al mal estado en que se encontraban cuando fueron rescatados, el lunes. Él tenía signos de haber sido usado para peleas y ella fue explotada para comercializar sus cachorros. Los dos estaban desnutridos cuando los sacaron de su casa con una orden de allanamiento, en Monteros.

Ambos son de raza pitbull y jamás socializaron con otros perros: siempre vivieron encerrados en el patio de una casa del barrio 105 Viviendas. Un grupo de mascoteras de Monteros supo que estaban desnutridos y abandonados en el fondo. Como no sabían qué hacer, se comunicaron con Andrea Nacul, conocida en el sur de la provincia por haber rescatado y castrado a miles de perros los últimos 25 años.

“No acumulo perros; los rescato, los restauro y los entrego. Así le doy lugar a otro. No sé cuántos miles de perros pasaron por mi vida”, explica Nacul, quien se define como una animalista independiente que realiza su tarea gracias al único apoyo de vecinos y empresarios que colaboran con alimento y donaciones.

Cuando las mascoteras monterizas le enviaron una foto de la pareja de pitbulls, Nacul se horrorizó. “Eran piel y hueso”, asegura. Ese mismo día, viernes de la semana pasada, la mujer se presentó en la comisaría y realizó la denuncia. “En la Policía me dijeron que eso no iba a progresar, pero agarré la denuncia y me fui a la Fiscalía. Después de moverme mucho, el lunes me llamaron para decirme que me presente en la comisaría con collares y bozales para hacer el retiro de los perros porque ya estaba autorizado el allanamiento”, cuenta.

La medida fue solicitada por la fiscala Mónica García de Targa y ordenada por el juez de Instrucción Mario Velázquez. Cuando Nacul se presentó junto a cinco policías en la casa donde vivían los pitbulls, nada fue fácil. La mujer contó que los dueños de casa (un hombre discapacitado, su esposa y un hijo joven) pusieron resistencia y se negaron a colaborar. “La mujer reconoció delante nuestro que no les daba de comer desde hacía cuatro meses porque se había quebrado el tobillo y no les podía cocinar”, relata Nacul, con bronca.

Después de una extensa discusión, y tras la advertencia de los policías de que aprehenderían a la dueña de casa si no les permitía ingresar, la mujer fue al fondo y trajo a los animales. Nacul los cargó en un auto y se los llevó a Concepción, donde está su casa. Ella cuenta que, lejos de intentar atacarla, los perros parecían felices de haber sido rescatados.

“India está preñada y Milton tiene signos de pelea, con toda la cara y el cuello con cicatrices. No se les puede determinar la edad porque los dos están casi sin dientes, no se sabe si por vejez o por las peleas. Él es el más desnutrido, a ella no se le nota tanto por la preñez. Pero la tendremos que castrar, la veterinaria no recomendó que tenga las crías por su mal estado. Además se nota que es una hembra paridora, usada para vender sus crías”, explica Nacul.

Ayer, a cuatro días de haber sido rescatados, India y Milton se mostraban animados. “Ya están con otra actitud, no se los ve deprimidos. Antes de verlos había pensado en tenerlos un mes y devolvérselos a sus dueños con la promesa de hacerles un seguimiento; pero cuando los vi lastimados y desnutridos dije: ‘no, no corresponde’. Se los daré en adopción a una persona responsable”, se planta. Mientras habla con LA GACETA, personal de la comisaría de Monteros la llama para avisarle que hay un primer voluntario para llevarse los pitbulls a su casa.