El tirador Joaquín Cisneros se consagró campeón argentino de Tiro al Vuelo en el Club de Cazadores de Santiago del Estero. En el certamen compitieron más de 450 escopeteros de distintas partes del país. Este fue el título más importante del año logrado en la especialidad. El flamante campeón siguió los pasos de su padre Carlos Cisneros, último tucumano en consagrarse campeón argentino, en la década del ‘70. La delegación tucumana fue la más numerosa.

Pero hay más: en tierra santiagueña, Joaquín obtuvo el “Premio Mayoranza”, al tirador más destacado del fin de semana y relegó al segundo lugar al santafesino Néstor Bertoldt y al tercer puesto, al bonaerense Luis Peretti.

Pero eso no es todo. Joaquín estuvo a punto de coronarse ese mismo fin de semana en el torneo “Madre de Ciudades”, en el que logró el segundo puesto al ser superado por el cordobés Manuel Buffa, luego de 23 blancos en ronda de desempate.

“La emoción más grande, además de seguir los pasos de mi padre (Carlos), que está feliz y del que me siento orgulloso, fue luego de acertar en el blanco 37, cuando corrí para abrazarme con mi hijo Joaquín”, contó el campeón argentino.

“El momento más difícil del torneo fue durante el desempate. Cuando hay tanto tiradores entran en serie varios escopeteros para desempatar, hasta quedar sólo dos. Y cuando el tirador que está delante de uno falla, entran a jugar los nervios. Por suerte mantuve la calma y salió todo bien”, contó Cisneros.

Y como si todo lo sucedido en Santiago del Estero fuera poco para la delegación tucumana, su primogénito Joaquín Cisneros (11 años), la tercera generación de la familia, que compitió en la categoría Menores, también estuvo a un paso de consagrarse campeón argentino al fallar sólo en un blanco.

“Estoy muy feliz porque casi se consagra también campeón argentino. Hubiese sido algo maravilloso. Obviamente que me gustaría que mi hijo siguiera mis pasos y el de su abuelo Carlos”, concluyó el campeón.