BUENOS AIRES.- La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, no se presentó a la citación a indagatoria que le formuló el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, en el marco de la causa por presuntas irregularidades en la construcción de viviendas sociales.
Así lo reveló el abogado Eduardo Barcesat, que precisó que su última conversación con Bonafini se produjo el día en que fue homenajeado el ex presidente de Venezuela Hugo Chávez, en la Fundación Patria, en un acto al que asistió la ex presidenta Cristina Fernández.
Esta mañana el abogado Antonio Rojas Salinas presentó una carta en el juzgado de Martínez de Giorgi, con la firma de Bonafini, que dice: 
Al Sr. Juez de la Nación
Marcelo Martínez de Giorgi
 
Me dirijo a Ud. Para manifestarle el motivo de la respuesta a su citación.
Que desde el año 1977, más precisamente el día 8 de Febrero de ese año, vengo padeciendo las agresiones de la mal llamada justicia, implementada por jueces de la Nación. En ese momento empezó mi calvario, hice 168 presentaciones por mi hijo Jorge, luego en conjunto reclame por mi otro hijo Raúl, que fue desaparecido en diciembre del mismo año, en una constante peregrinación por los juzgados, siempre padecí las mismas injusticias, las mismas agresiones. Luego en mayo de 1978, desapareció también mi nuera María Elena, nada cambio.
Siempre la misma ignominia, la misma indiferencia, yo sentía como la denominada justicia era cómplice de los asesinos militares y marinos. Una justicia sin solidaridad, sin sentir por los otros, sin sufrir por ellos.
Después de un tiempo en el año 2001, más precisamente un 25 de mayo, a mi hija María Alejandra que se encontraba sola en mi casa, mientras yo estaba de viaje, la torturaron casi hasta matarla. Y allí otra vez mi peregrinación para ver si encontraba algún juez que nos muestre el valor de la Justicia, y que esta existía, pero otra vez la burla y la sin razón.
Y llego el caso Schoklender, allí las madres con gran esfuerzo aportamos voluntariamente 60 cajas con pruebas, junto con 40 backup, y otros elementos más, primero a Oyarbide y después a ud. que ni siquiera leyeron algo de lo aportado.
Asistimos cuantas veces nos llamaron a declarar, hicimos pericias de las firmas que constataron que no eran mías, siempre a disposición por la verdad, incluso hace unos meses asistí voluntariamente a su despacho para informarme ante la indigna marcha de la causa. 
Y otra vez sufrimos en carne propia la burla, que nos castiga a todas, ancianas de 85 a 90 años, y nos condena a pagar las deudas, injustas y ajenas.
Las madres siempre vamos a defender los valores de solidaridad social, extender las manos a los vulnerados, por sus sueños, en este tiempo y en los que vendrán. Y vamos a luchar para que alguna vez nos enfrentemos con jueces probos que nos ayuden a sentir en nuestros cuerpos el valor de la Justicia.
Bonafini faltó el 7 de julio pasado por primera vez a una citación a indagatoria, situación ante la que el juez Marcelo Martínez de Giorgi dispuso una nueva convocatoria. En caso de una nueva ausencia, el juez deberá enviar a buscarla por la fuerza pública.
 

La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, no se presentó a la citación a indagatoria que le formuló el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, en el marco de la causa por presuntas irregularidades en la construcción de viviendas sociales.

Así lo reveló el abogado Eduardo Barcesat, que precisó que su última conversación con Bonafini se produjo el día en que fue homenajeado el ex presidente de Venezuela Hugo Chávez, en la Fundación Patria, en un acto al que asistió la ex presidenta Cristina Fernández.

Esta mañana el abogado Antonio Rojas Salinas presentó una carta en el juzgado de Martínez de Giorgi, con la firma de Bonafini, que dice: 

Al Sr. Juez de la Nación Marcelo Martínez de Giorgi 

Me dirijo a Ud. Para manifestarle el motivo de la respuesta a su citación. Que desde el año 1977, más precisamente el día 8 de Febrero de ese año, vengo padeciendo las agresiones de la mal llamada justicia, implementada por jueces de la Nación. En ese momento empezó mi calvario, hice 168 presentaciones por mi hijo Jorge, luego en conjunto reclame por mi otro hijo Raúl, que fue desaparecido en diciembre del mismo año, en una constante peregrinación por los juzgados, siempre padecí las mismas injusticias, las mismas agresiones. Luego en mayo de 1978, desapareció también mi nuera María Elena, nada cambio.

Siempre la misma ignominia, la misma indiferencia, yo sentía como la denominada justicia era cómplice de los asesinos militares y marinos. Una justicia sin solidaridad, sin sentir por los otros, sin sufrir por ellos.

Después de un tiempo en el año 2001, más precisamente un 25 de mayo, a mi hija María Alejandra que se encontraba sola en mi casa, mientras yo estaba de viaje, la torturaron casi hasta matarla. Y allí otra vez mi peregrinación para ver si encontraba algún juez que nos muestre el valor de la Justicia, y que esta existía, pero otra vez la burla y la sin razón.

Y llego el caso Schoklender, allí las Madres con gran esfuerzo aportamos voluntariamente 60 cajas con pruebas, junto con 40 backup, y otros elementos más, primero a Oyarbide y después a ud. que ni siquiera leyeron algo de lo aportado.

Asistimos cuantas veces nos llamaron a declarar, hicimos pericias de las firmas que constataron que no eran mías, siempre a disposición por la verdad, incluso hace unos meses asistí voluntariamente a su despacho para informarme ante la indigna marcha de la causa. 

Y otra vez sufrimos en carne propia la burla, que nos castiga a todas, ancianas de 85 a 90 años, y nos condena a pagar las deudas, injustas y ajenas.

Las Madres siempre vamos a defender los valores de solidaridad social, extender las manos a los vulnerados, por sus sueños, en este tiempo y en los que vendrán. Y vamos a luchar para que alguna vez nos enfrentemos con jueces probos que nos ayuden a sentir en nuestros cuerpos el valor de la Justicia.

Bonafini faltó el 7 de julio pasado por primera vez a una citación a indagatoria, situación ante la que el juez Marcelo Martínez de Giorgi dispuso una nueva convocatoria. En caso de una nueva ausencia, el juez deberá enviar a buscarla por la fuerza pública.