Anoche se realizó la inauguración oficial de las refacciones que se llevaron a cabo en el Cristo Bendicente, ubicado en el cerro San Javier. Del acto participaron el gobernador Juan Manzur y el vicegobernador Osvaldo Jaldo, entre otras autoridades provinciales y empresariales.

Los trabajos de refacción incluyeron la reparación de las grietas que filtraban agua hasta la base de la escultura. Además, el Cristo tiene un nuevo sistema de iluminación: las piezas que tenía alrededor ya no se fabrican más y por eso se instaló una nueva iluminación que ya se luce a la distancia.

Un religioso realizó una breve ceremonia a los pies del Cristo, mientras que la mezzosoprano Sofía Ascárate entonó el Ave María.


De la refacción del Cristo, una obra del escultor Juan Carlos Iramain e inaugurada en 1942, participaron una comisión integrada por el Ente Tucumán Turismo, la Facultad de Bellas Artes y la Cámara de Turismo, acompañados por la Comisión de Turismo de la Legislatura.

El Cristo, que tiene una altura de 28 metros y levanta su brazo derecho en signo de bendición, es el cuarto más alto del mundo detrás del Cristo de la Concordia, en Cochabamba, Bolivia (38,20 metros); el Cristo Redentor, de Río de Janeiro (38 metros); y el Cristo del Otero, en España (30 metros).