Entraron a una casa, robaron cuanto quisieron y huyeron sin dejar un solo rastro, más que muebles vacíos donde antes había algún electrodoméstico. Pero eso no fue suficiente. La codicia llevó a los ladrones a utilizar el servicio de Netflix al que estaban suscriptas las víctimas y los policías comenzaron a rastrearlos. Sin embargo, no consiguieron dar con ellos.
El robo se produjo hace dos lunes, en una casa del barrio 240 Viviendas, en Villa Carmela. Allí habían ingresado delincuentes, que se alzaron con un smart TV de 50”, una motocicleta Honda Wave con casco, una filmadora y una notebook. La dueña de casa hizo la denuncia y personal de la división Delitos Contra la Propiedad comenzó a investigar el caso.
Días después descubrieron que alguien estaba utilizando la cuenta de Netflix (un servicio pago que ofrece series, películas y documentales en línea) de la víctima. Todo indica que los delincuentes accedían a este servicio desde el televisor de la víctima, donde estaban grabados el usuario y la contraseña. Entonces los investigadores le pidieron a esa empresa que les informe el IP desde el cual se establecía esa conexión.
El IP (“Internet Protocol”) es un número que permite saber desde qué red se conectó determinado dispositivo. Ese IP fue clave para determinar que la conexión se realizaba desde una vivienda ubicada en calle Mendoza al 1.700. Con esa información, el fiscal Diego López Ávila solicitó una medida de allanamiento, que fue aprobada el fin de semana. Un grupo de policías se presentó con esa orden judicial en la casa indicada como el lugar de conexión, el domingo. Pero, para sorpresa de los investigadores, allí no había nada de importancia. Fuentes policiales que participaron de la medida comentaron que se trataba de la casa de un odontólogo, quien les permitió entrar para que pudiera constatar que en ese lugar no había ningún elemento relacionado con la causa. Por lo tanto, la búsqueda de los delincuentes continúa en pie.