Aproximadamente 10.000 pobladores salieron a las calles a despedir los restos de Mario Agustín Salto, el niño de 11 años que fue violado, asesinado y descuartizado, luego de haber ido a pescar y estar desaparecido durante dos días de su hogar, según informó La Nación.

Fuentes judiciales dijeron ayer que había tres hombres demorados por este caso, los que fueron puestos a disposición de la justicia penal de Santiago de Estero.

Ayer por la mañana, el féretro fue trasladado hasta el barrio San Francisco, donde vivía el niño y también pasó por frente de la escuela en la que estudiaba.

El caso

El menor desapareció el martes pasado, cuando fue a pescar a una represa. Desde ese momento no se volvió a saber nada de él hasta el jueves, cuando un vecino lo encontró en un camino al costado de la ruta dentro de bolsas de plástico. Su cuerpo estaba desmembrado y, luego se supo, había sido víctima de abuso sexual en forma reiterada.

Los investigadores del crimen creen que los restos de la víctima estuvieron ocultos en una heladera hasta ser abandonados en bolsas en un basural.

Detalles de la autopsia

Fuentes policiales informaron que los peritos forenses que intervinieron en la operación de autopsia advirtieron algunas características que hacen suponer que el cuerpo estuvo refrigerado y con anterioridad sus miembros habrían sido cortados con un cuchillo como los que utilizan para faenar animales de granja.