Por la experiencia que ambos tienen en este tipo de definiciones, reconocen que, a pesar de que San Martín llega a esta instancia con cierta ventaja por el triunfo en el partido de ida, saben que todavía faltan jugarse 90 minutos y todo puede pasar.

Diego Cagna y Arnaldo Sialle conocen que las obligaciones ahora son mayores para el equipo de San Francisco, pero indudablemente, ambos destacan que el encuentro a jugarse hoy en La Ciudadela será tan o más complicado que el disputado hace seis días en el estadio “Oscar Boero”, de San Francisco.

Cagna toma este compromiso con cierta serenidad. “Estamos tranquilos porque el equipo desde hace varios encuentros que viene mostrando una sostenida evolución en el juego. Sabemos que si podemos mantener lo que venimos haciendo hasta ahora, cualquier sueño se puede conseguir”, dijo el técnico “Santo”.

El DT sabe que haber conseguido el triunfo en el partido de ida fue muy significativo. “Pero no tenemos que confiarnos. Somos un equipo que salimos a ganar en todos los estadios y hoy no será la excepción. Habrá que tener cuidado con exponernos, porque ellos tienen sus armas”, analizó.

Lo que es el fútbol. Cuando Diego Bucci fue suspendido, no fueron pocos los que pensaron en las complicaciones que esa ausencia le reportaría a la media cancha “Santa”. Pero no fue así, porque Cagna sacó un as de la manga: le dio la chance a César Abregú y el oriundo de San Pablo le respondió con creces. “Esto es relevante porque no tienen la mismas características de juego. Sin Diego, el equipo carece del zurdo que nos puede tirar centros desde ese sector, pero a la luz de los hechos César hizo las cosas bien. Lo más destacable del pibe fue que rindió en una posición que no es su puesto habitual y eso merece nuestro reconocimiento”, acotó.

A pesar de que el hincha que vaya al estadio querrá que el lance se defina rápidamente, Cagna considera que el equipo no debe contagiarse de la ansiedad que seguramente bajará desde las tribunas. “Debemos ser inteligentes. La gente está contenta con el equipo y sabe que la urgencia es propiedad de ellos”, aseveró.

¿Quién le puede quitar la ansiedad que la gente tiene a la hora de pensar en el ascenso? Pero el DT quiere ir paso a paso. “Todavía queda mucho camino por recorrer para conseguir el objetivo. El haber conseguido una regularidad en el juego hace que veamos el futuro con mucho optimismo”, dijo.

Un equipo obligado

A su turno, Sialle reconoció: “desde el inicio de esta llave sabíamos que corríamos desde atrás y sobre todo luego de la derrota como locales. Tenemos en claro, que para conseguir el pasaje a semifinales vamos a tener que primero ganar y luego hacerlo por una diferencia de dos goles. No es una empresa fácil, pero esto es fútbol y todo puede ser posible. No hay peor empresa que la que no se encara”, dijo quien irá en busca de su cuarto ascenso a la B Nacional. Ya lo consiguió con Independiente Rivadavia, con Guillermo Brown de Puerto Madryn y con Talleres de Córdoba.

Por su paso por la entidad de La Ciudadela en la temporada 2014, Sialle sabe de la preponderancia que tiene la hinchada de San Martín en el desarrollo de los partidos. “No creo que a este grupo, que está integrado por jugadores con mucho rodaje en el fútbol argentino, les pueda llegar a afectar este aspecto ajeno al juego. Si somos inteligentes y podemos sorprenderlos de entrada esa presión puede llegar a afectar a los jugadores locales”, acotó.

Cuando se le preguntó sobre cuales pueden ser las claves para llevarse el resultado que vendrán a buscar, Sialle señaló: “debemos ser inteligentes a la hora de manejar la pelota y tener la profundidad que nos faltó en el primer partido. Si podemos concretar ese objetivo, no es descabellado pensar que la semana que viene estemos jugando una de las semifinales”, dijo. Y luego aseguró: “el grupo tardó poco en superar la tristeza de la derrota de la semana pasada. Los muchachos cambiaron rápido el chip y entrarán con una gran motivación para darse el gusto de dejar en el camino a uno de los grandes del fútbol del interior”.