Empleados del Registro Nacional de Trabajadores y Empleados Agrarios (Renatea) denuncian que el Gobierno nacional pretende cerrar el organismo y despedir a 1.200 personas en todo el país. En Tucumán, son 26 los trabajadores que se ocpan de las inspecciones en el campo, controles de trata laboral, trabajo infantil, alfabetización de obreros rurales, entre otras tareas.
Esta mañana, trabajadores de la delegación del organismo en Tucumán protestaron frente a la sede del organismo, en San Lorenzo al 700, y reclamaron contra el despido de los 26 empleados en la provincia. "Pedimos la reincorporación y que se los reubique en otras dependencias", dijo Cristian Arroyo, trabajador del Renatea.
Según denunció, los empleados del organismo no tienen tareas asignadas desde hace cuatro meses, y tienen noticias de que el control de las condiciones laborales de los trabajadores rurales pasaría a manos de empresas subcontratadas.