Ha tenido un papel preponderante en una novela de un premio Nobel de Literatura. A menudo está asociada con la suciedad, lo subterráneo, lo oscuro. Pero también prestan valiosos servicios a la ciencia. Y aunque en unos provoca una sensación de aversión, en otros, despierta simpatía hasta el punto de adoptarlas como mascotas. Es uno de los mamíferos más viejos del mundo y sigue dando que hablar, sobre todo cuando pasea su impunidad en negocios, en particular aquellos dedicados a la gastronomía o a la venta de alimentos. La circulación de videos de ratas en un comercio del Mercado del Norte y en un bar de Muñecas y Córdoba ha generado controversia y también indignación, teniendo en cuenta además que desde hace unas pocas semanas, dos casos de hantavirus han generado resquemor en la población.
El dueño del local de comidas clausurado por la Municipalidad dijo: “pago $1.500 mensuales por un servicio que realmente se efectúa. Obviamente, compartimos con el espacio con un montón de locales; o las ratas pueden entrar de la calle”, dijo. Acotó que el juez de Faltas clausuró su local porque no había agua y atribuyó el hecho a un corte circunstancial del suministro en ese centro de compras. Según uno de los puesteros del Mercado, hace poco tiempo desratizaron, con una efectividad de más del 90%, y comentó que volverán a tratar las plagas en los próximos días.
El responsable de la Cámara de Empresas de Control de Plagas de Tucumán sostuvo que las ratas no se alejan más de 400 o 500 metros de sus madrigueras, por lo tanto, las que se ven en el centro, viven ahí, no provienen de otros lados. En su opinión, las ratas urbanas no son las que transmiten enfermedades como el hantavirus.
El responsable de la Dirección de Control Ambiental y Bromatología de San Miguel de Tucumán afirmó que en la ciudad, hay lugares críticos, razón por la cual los controles deben hacerse en forma constante. “Todas las manzanas del microcentro son críticas. El comerciante debe tener conciencia de cuál es su situación respecto de las plagas, asesorarse por una empresa y realizar lo que dice la ordenanza municipal: para habilitar un negocio debe tener su respectivo control, que incluye desinfección, desinsectación y desratización”, dijo.
Respecto del bar de Córdoba y Muñecas, el funcionario dijo que el video era viejo porque el negocio actualmente tiene otro mobiliario. “De todas formas lo clausuramos por problemas de condiciones. No contaba con el servicio de agua caliente, no tenía la campana extractora en la cocina y exhibía falta de higiene”, afirmó. La escasa o nula limpieza en los baños de los bares y restaurantes sería motivo de otro capítulo.
Esta realidad pone en evidencia que los controles en este tipo de negocios no se realizan en forma permanente o son ineficientes. El mismo titular de Bromatología dijo que el último bar inspeccionado no cumplía con la normativa, es decir que si no hubiese sido por la viralización de un video en las redes sociales, este comercio hubiera seguido en falta porque la autoridad no se habría enterado. Genera inquietud la afirmación del comerciante que dijo abonar una suma mensual por “un servicio que realmente se efectúa”. ¿Ello significa que hay casos en que se paga un trabajo y este no se realiza?
Si bien la denuncia de los ciudadanos es importante -estos no tienen acceso a las cocinas de los bares-, quienes deben hacer cumplir la ley no deben conformarse con que la papelería se encuentre en orden, deben constatar periódicamente, por ejemplo, a través de inspecciones sorpresivas, si todo prosigue en regla.
“Lo que para unos es comida, para otros es amargo veneno”, afirmaba el poeta latino Lucrecio.