Cinco empleados de una distribuidora ubicada en López Mañán al 600 fueron sorprendidos por tres hombres armados que llegaron a los gritos, los redujeron y luego se llevaron un botín de casi $ 800.000. Luego de golpear a todas las víctimas y tomar el dinero, se robaron una moto de uno de los trabajadores del lugar y huyeron a toda velocidad.
La llegada de los tres hombres ocurrió cerca de las 8.30. Todo fue muy rápido, no estuvieron allí más de cinco minutos. Primero abordaron a los cuatro hombres que guardaban la mercadería. Los empujaron hacia adentro de uno de los portones negros del lugar, lejos de la vista de los vecinos. Una vez en el depósito, los hicieron arrojarse y les gritaron que no los miraran a la cara. Después los encerraron en una oficina junto con otra compañera que trató de esconderse abajo de un escritorio.
“Estaban a cara descubierta pero no querían que los miren. Después de que los encerraron en la oficina, se pusieron a revolver todo adentro. Está claro que buscaban plata”, señaló una empleada del lugar que sólo se identificó como Mariela.
En la misma sintonía que su compañera estuvieron los empleados que se encontraban trabajando ayer a la tarde en el lugar. Uno de ellos sólo atinó a decir que le parecía extraño el robo porque allí no suele haber dinero.
Sospechas
Cuando las cinco personas encerradas dejaron de escuchar ruidos en el depósito, se animaron a salir y llamaron a la Policía. Al llegar los efectivos llegaron, uno de ellos tomó la posta y contó lo sucedido. También denunció que le habían robado su moto, una Honda CG. Ninguno de ellos dijo que los asaltantes se habían llevado los casi $ 800.000 de botín.
A ese dato lo brindaron los dueños de la empresa tras revisar el lugar. Uno señaló que primero habían sacado lunos $ 300.000 de un escritorio. Luego agregaron que también le habían sustraido unos unos $ 480.000 que se encontraban guardados en una oficina.
Según una fuente policial, la abogada de la empresa pidió a la fuerza “una estricta reserva” de lo ocurrido. Todo indica que su solicitud está relacionada con algo que gritó uno de los hombres que irrumpieron en el lugar. “¡Venimos a llevar lo nuestro!”, aseguró, antes de ingresar, según lo que declaró uno de los trabajadores.
Los investigadores tratan de establecer si es que no hubo una entregada o si existen algún tipo de problemas entre los socios de la empresa-
Vecinos con miedo
Todas las casas de la cuadra tienen rejas en el frente. Pese a que todos los vecinos dicen que es peligroso, el caso de ayer causó conmoción por la cantidad de dinero y por el revuelo que generaron las patrullas al llegar.
“Hay mucha inseguridad, como en todos lados. A pesar de que se paga vigilancia, hay muchos arrebatos, varios de ellos violentos. A los delincuentes ya no les importa si lastiman a la víctima”, expresó Delia Villafañe, vecina de la zona.
“Se ve mucho robo de carteras y mochilas. Tenemos que vivir encerrados y poniendo candados en esta zona. Vivo acá desde hace 42 años. Antes nos sentábamos en la vereda con los vecinos a compartir; ahora nos saludamos de lejos”, relató Nélida de Suárez.