En abril, la Policía había desarticulado una supuesta banda que, con un novedoso recurso electrónico, robaba en el interior de autos en distintos sectores de la avenida Aconquija, en Yerba Buena. Pero en poco tiempo, los vecinos de esa ciudad pasaron de la alegría al desencanto, ya que los cuatro hombres acusados de esos hurtos fueron puestos en libertad por orden de la Justicia por "la mala actuación policial".
Sin embargo, a casi un mes de lo sucedido y continuando con la investigación del caso dispuesto por el juzgado de instrucción IIª Nominación, hoy la Policía realizó distintos allanamientos tanto en la capital como en Yerba Buena y detuvo a un hombre, identificado como Sergio Marcelo Romera, de 28 años, quien estaría vinculado a la banda que abría los autos de alta gama en Yerba Buena.
Durante los allanamientos, la Policía secuestró en su domicilio, ubicado en Próspero Mena al 1.600, un arma de fuego tipo revolver calibre 38 con seis proyectiles de igual calibre y otros elementos, como 10 anteojos de sol y recetados de marca con su estuche; una notebook marca Lenovo; cargadores de computadoras y cargadores de celulares de alta tecnología. 
El sospechoso quedó afectado a la causa "hurtos agravados en banda" y a disposición de la Justicia.
El caso
Lo sucedido en el mes de abril tuvo mucha repercusión en Yerba Buena, pues los vecinos reprodujeron por los grupos de WhatsApp varios testimonios de víctimas y las fotos de los presuntos ladrones a cara descubierta. Los delincuentes inhibían las alarmas de los autos con un control remoto para concretar los delitos con tranquilidad, sin que nadie advirtiera sus movimientos.
Cuando los acusados fueron arrestaron, también les secuestraron los teléfonos celulares, dinero en efectivo y el Ford Fiesta azul en el que viajaban. La causa fue caratulada hurtos agravados reiterados, y quedó a disposición de la fiscala Adriana Reinoso Cuello. 
Se sabe que la funcionaria judicial le solicitó la detención de los sospechosos. Sin embargo, la solicitud fue denegada, debido a que hubo una mala instrucción policial ya que no había elementos para probar que ellos hayan cometido los delitos, informaron en aquella oportunidad en Tribunales.

El mes pasado, la Policía había desarticulado una supuesta banda que, con un novedoso recurso electrónico, robaba en el interior de autos en distintos sectores de la avenida Aconquija, en Yerba Buena. Pero en poco tiempo, los vecinos de esa ciudad pasaron de la alegría al desencanto, ya que los cuatro hombres acusados de esos hurtos fueron puestos en libertad por orden de la Justicia por "la mala actuación policial".

Sin embargo, a casi un mes de lo sucedido y continuando con la investigación del caso dispuesto por el juzgado de instrucción IIª Nominación, hoy la Policía realizó distintos allanamientos tanto en la capital como en Yerba Buena y detuvo a un hombre, identificado como Sergio Marcelo Romera, de 28 años, quien estaría vinculado a la banda que abría los autos de alta gama en Yerba Buena.

Durante los allanamientos, la Policía secuestró en su domicilio, ubicado en Próspero Mena al 1.600, un arma de fuego tipo revolver calibre 38 con seis proyectiles de igual calibre y otros elementos, como 10 anteojos de sol y recetados de marca con su estuche; una notebook marca Lenovo; cargadores de computadoras y cargadores de celulares de alta tecnología. 

El sospechoso quedó afectado a la causa "hurtos agravados en banda" y a disposición de la Justicia.

El caso

Lo sucedido en el mes de abril tuvo mucha repercusión en Yerba Buena, pues los vecinos reprodujeron por los grupos de WhatsApp varios testimonios de víctimas y las fotos de los presuntos ladrones a cara descubierta. Los delincuentes inhibían las alarmas de los autos con un control remoto para concretar los delitos con tranquilidad, sin que nadie advirtiera sus movimientos.

Cuando los acusados fueron arrestaron, también les secuestraron los teléfonos celulares, dinero en efectivo y el Ford Fiesta azul en el que viajaban. La causa fue caratulada hurtos agravados reiterados, y quedó a disposición de la fiscala Adriana Reinoso Cuello. 

Se sabe que la funcionaria judicial le solicitó la detención de los sospechosos. Sin embargo, la solicitud fue denegada, debido a que hubo una mala instrucción policial ya que no había elementos para probar que ellos hayan cometido los delitos, informaron en aquella oportunidad en Tribunales.