DIRECTOR: Severin Fiala y Veronika Franz. AÑO: 2014.
GÉNERO: suspenso. ORIGEN: Austria.
CON: Susanne Wuest, Elias Schwarz, Lukas Schwarz, Hans Escher y Elfriede Schatz.
DURACIÓN: 99 minutos.
CALIFICACIÓN: mayores de 16 años con reservas.
Los hermanos gemelos desarrollan vínculos de una fuerza y firmeza por encima de la común. Las relaciones entre ambos construyen mundos por aparte, muchas veces inaccesible aún para los más cercanos.
En “Goodnight mommy”, esa energía está constantemente presente, y se despliega a partir de la sospecha común de que quien volvió de la clínica con la cara totalmente vendada luego de una cirugía plástica, no es su madre sino una impostora que los trata con frialdad y tiene un comportamiento obsesivo.
El entorno aporta lo suyo a la historia filmada por los directores austríacos Veronika Franz y Severin Fiala y protagonizada por dos mellizos en la vida real, Elias y Lukas Schwarz, quizás la única forma de trasladar los climas buscados entre ambos a la pantalla. La familia de ficción vive en una casa en medio de la nada, lo que en las vacaciones de verano potencia el aburrimiento de los niños. De la necesidad de ocupar las horas a pensar que su progenitora no está con ellos hay un paso que no tardan en dar, y sobre el que deciden actuar. La densidad del espacio y de las situaciones aumenta a medida que la película transcurre, en una producción centrada en los climas de tensión psicológica que alcanza.
El filme se proyectó el año pasado en el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici, donde los directores presentaron en 2014 “Kern”), pero su estreno comercial demoró dos años hasta llegar a las salas argentinas. Más allá de la demora, es interesante que una producción austríaca circule de este modo.