Es temprano y el despertador suena para ir a trabajar. Los síntomas del resfrío empeoraron durante la noche. Al decaimiento y a la tos se sumó la fiebre alta. Entonces, desde el teléfono celular sale el siguiente mensaje de texto: “Hoy no voy. Estoy enfermo. Perdón”. Según la Encuesta de Estadísticas Laborales (EIL), que elaboró el Ministerio de Trabajo de la Nación, la enfermedad es la principal causa de ausentismo laboral en todos los sectores de la economía, ya que explica el 48% de las faltas.
Los resultados de la EIL corresponden a un promedio mensual de 2.380 empresas privadas del sector formal, y que cuentan con diez o más trabajadores. El estudio, que se focaliza en el segundo semestre de 2015, advierte que el tercer trimestre del año es el período que concentra la mayor cantidad de ausencias laborales.
“En este trimestre confluyen el invierno y el inicio de la primavera, cuando resultan más frecuentes las patologías broncopulmonares como el resfrío o la gripe. Así, se ha identificado que entre los motivos del ausentismo se incrementan en este período del año las faltas por enfermedad”, explica el reporte oficial.
Al analizar el ausentismo laboral según los sectores de la economía, se percibe que la incidencia oscila, en el segundo semestre de 2015, entre el 3,8% y el 4,6% en la mayoría de las áreas del mercado de trabajo. Según la EIL, el registro máximo se produjo en el área del transporte, con un 5% de faltas laborales. En tanto, el porcentaje más bajo se registró en el comercio, en los hoteles y en los restaurantes, todos con un 3,4% de ausencias.
En relación a la elevada incidencia de la enfermedad como causal de ausentismo, Graciela Chamut, psicóloga y máster en Dirección de Empresas, afirma que en el tercer trimestre del año, además de concentrar la mayor proporción de enfermedades respiratorias, se conjuga la acumulación del estrés. “En el primer semestre del año, los trabajadores tienen más energías, por el descanso que obtuvieron en las vacaciones. Entonces, pueden afrontar el trabajo, y las obligaciones de la casa, con más ganas. Pero en la segunda mitad del año, esto cambia porque hay mayor desgaste y, además, se acumula el estrés del semestre anterior”, explica la psicóloga, durante una entrevista con LA GACETA, y agrega que la acumulación de estrés también contribuye a bajar las defensas.
La enfermedad es el principal motivo de ausentismo en todos los sectores de la economía, a excepción de la construcción donde sólo el 31% de las ausencias laborales se deben a problemas de salud de los empleados. En este sector, la principal razón de las inasistencias son las faltas sin aviso, que representan el 43%. También los accidentes laborales, que alcanzaron el 11% en el período analizado, explican una proporción que casi duplica al promedio de las ausencias diarias en el total de las actividades económicas.
Impacto en las empresas
En la EIL también se observa que en promedio, durante el segundo semestre de 2015, el 16,7% del total de los asalariados en empresas privadas se ausentó, al menos, un día al mes. Respecto de la cantidad de jornadas de ausencia, el informe advierte que cada persona que faltó a su trabajo lo hizo, en promedio, durante cinco días.
Por otro lado, el informe señala que para medir con más precisión la magnitud del ausentismo hay que mencionar la proporción de trabajadores que se ausentan por jornada laboral, dado que este indicador tiene en cuenta, tanto la proporción de personal ausente como la duración de la inasistencia. Entonces, durante el período analizado, se ausentó, en cada día hábil de trabajo, el 4% del total de la dotación de personal de las empresas relevadas en la encuesta.
Perspectivas por región
El estudio del Ministerio de Trabajo detalla que el ausentismo laboral en el Gran Tucumán fue del 3,7% durante el segundo semestre del año anterior. Según se precisó, los datos locales superaron al Gran Resistencia, al Gran Paraná y al Gran Córdoba. Sin embargo, el ausentismo en Tucumán quedó por debajo del Gran Santa Fe, del Gran Buenos Aires, del Gran Mendoza y del Gran Rosario.
Sobre este aspecto, Chamut remarca que los grandes centros urbanos del país registran un causal de ausentismo laboral, con mayor incidencia que en otras regiones: el estrés, tanto laboral como de la vida diaria. “El estrés con que se vive en las grandes ciudades es motivo, no sólo de ausentismo en el trabajo, sino también de enfermedades que luego pueden provocar faltas en el trabajo”, argumenta la especialista.
Además, observa que en las grandes ciudades la competencia laboral es más fuerte que en otras zonas y esto también provoca mucho estrés. “A esto se suma el desgaste diario que generan las largas horas de viaje para llegar al trabajo y para volver al hogar. Son horas en las cuales ni se trabaja, ni se descansa”, finaliza Chamut.