La protesta nacional convocada por los gremios de la educación tiene un alto acatamiento en Tucumán. Las actividad en las escuelas provinciales es casi nula, mientras que en la Universidad, el 80% de los profesores se adhirió al paro.

Según contó Ariel Osatinsky, secretario general de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (Adiunt), en las escuelas experimentales el acatamiento del 100% y en las facultades, del 80%.

"Nos adherimos a la jornada nacional para pedir juicio y castigo a los responsables de la muerte del maestro Carlos Fuentealba (fallecido durante una manifestación en Neuquén, hace 9 años), pero también para apoyas las luchas dee los docentes de Santiago del Estero y de Tierra del Fuego. A eso le agregamos nuestros propios reclamos -añdió- Estamos en abril, y no tenemos respuestas sobre salarios. Hay docentes que están cobrando $ 5.000 por 20 horas semanales en un contexto de tarifazos brutales e inflación".

Adriana Bueno, referente del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud de Tucumán (Sitas), refirió que -en los hospitales- se lleva adelante un quite de colaboración. El malestar, contó, se disparó por las presiones que reciben los empleados de parte de nuevos directivos.

El quite de colaboración afecta a la entrega de certificados, los controles médicos y las cuestiones administrativas. Se atienden los casos de urgencia y los de la gente que viene de lejos, y se está cumpliendo con la vacunación y la entrega de leche.

"No nos resulta lindo decir que la medida es buena, pero la gente está muy agobiada ya por las cuentas y la economía, como para soportar sumisa los aprietes de esta gente que no tiene experiencia en el sistema de salud", dijo. "Después de cinco años, en los que habíamos logrado establecer diálogos, nos encontramos con que nos arrancan los carteles de convocatoria a asambleas, sacan fotos a la gente, se paran junto a los que están trabajando para forzarlos a romper la medida de fuerza", relató.

Según dijo Bueno, en una asamblea multitudinaria, empleados del hospital dee Concepción se quejaron a viva voz de esas presiones.