Los delincuentes parecen haberse ensañado con una panadería ubicada en avenida América al 1.700. En el último mes el local fue asaltado cinco veces con armas de fuego. El último de los robos ocurrió el viernes, al mediodía. Para los dueños y los empleados, fue la gota que rebalsó el vaso. Desde ese momento tomaron dos medidas: atender desde atrás de una reja y dar a conocer el video para llamar la atención sobre la situación de inseguridad que se vive en la zona.

En el video se ve cómo un joven ingresa al negocio armado. Después de amenazar a la empleada, se sube al mostrador para que los panaderos que estaban en la cocina supieran que llevaba un arma y no salieran a ayudar a su compañera. Luego se lleva la caja registradora entera y se da a la fuga.

“Es una zona liberada. No conocemos al 911. Quisiéramos pedirle al señor Paul Hofer que venga para contarle lo que nos está pasando. Todos los negocios de la cuadra tenemos que atender detrás de una reja”, contó la dueña del local, Carolina Matheu, a LA GACETA.

Los robos son seis si se cuenta el que sufrió la familia de la dueña de la panadería en su casa, ubicada en la misma cuadra.

“Mi hijo salió un día y un chico de unos 13 años aprovechó para entrar a la casa y robar una guitarra eléctrica. Después la recuperamos, porque el mismo ladrón le fue a ofrecer la guitarra a uno de nuestros empleados. Tuvimos que pagar unos $ 1.200”, expresó.

Cinco robos en un mes

“A la reja se la puso hace unos años, cuando tuvimos muchos robos. Después se calmó. Incluso a veces charlábamos y decíamos que estábamos teniendo suerte porque a todos los negocios les estaban robando y a nosotros no. Pero en este mes nos robaron cinco veces, todas con armas de fuego. Siempre es lo mismo. El que los espera para la moto en la esquina. El que asalta sale corriendo y los dos se van por la avenida”, comentó una empleada que prefirió no dar su nombre por miedo. Es que según los vecinos, los delincuentes viven en la zona. “El otro día un hombre se me vino encima pero alcancé a poner el candado en la reja”, agregó.

Pedido de seguridad

Ayer los vecinos de la zona se reunieron a las 20 y cortaron la avenida para pedir más seguridad. “Yo atiendo tras las rejas desde hace seis años. Sé que eso me restringe la venta, que si abriera la puerta entrarían más clientes, pero no lo voy a hacer”, explicó Sergio Rossi, dueño también de un local.

Los robos no se dan sólo en comercios. “A mí me entraron a mi casa y no era de madrugada, eran las 19. Por suerte no había nadie, pero se llevaron muchas cosas. Ahora pusimos rejas y nadie de la familia sale solo”, relató Guillermo Lorefice, vecino de la avenida.