Los oportunistas estuvieron a la orden del día. Personal de Guardia Urbana detuvo a dos hombres que cometieron insólitos robos en la capital. Uno fue aprehendido por haberle arrebatado la cartera a una mujer que se trasladaba en sillas de ruedas. El otro fue detenido después de haberle quitado $ 12.000 a una mujer a través de engaños en la esquina de Mendoza y Laprida.
Cerca de las 13, una mujer discapacitada intentaba cruzar la calle en la esquina de Congreso y Larrea. Un hombre se le arrimó y ofreció ayudarla a superar ese obstáculo. La víctima, de 88 años, aceptó el ofrecimiento. Jamás se imaginó que el supuesto caballero, en la mitad de la calle, le quitaría la cartera y saldría corriendo rápidamente.
La mujer, a los gritos, comenzó a pedir ayuda. El subcomisario Ariel Galván y el suboficial Sergio Jiménez, que se encontraban recorriendo la zona en un patrullero, observaron lo que había ocurrido y salieron tras los pasos del arrebatador.
El hombre intentó huir en su bicicleta y, cuando recibió la orden de alto por parte de los uniformados, siguió la fuga a pie, por lo que fue rápidamente atrapado por los policías que intervinieron en el caso y que pertenecen a la Guardia Urbana.
Cuando lo requisaron, al acusado, conocido como el “Chabal” de 24 años y domiciliado en Villa 9 de Julio, le quitaron el celular y los $ 240 que le habían quitado a la víctima. Quedó detenido por orden del fiscal Arnoldo Suasnábar acusado de robo.
En pleno centro
Ayer, cerca de las 10 de la mañana, en la céntrica esquina de Laprida y Mendoza hubo un revuelo. La cabo Valeria Giménez detuvo a un hombre que, mediante un engaño, le robó $ 12.000 a una mujer de 36 años domiciliada en La Florida.
Según consta en las actuaciones policiales, un hombre y un cómplice que se desplazaban en una motocicleta, se arrimaron a la víctima en ese lugar. Le dijeron que eran representantes de una firma que estaba entregando medicamentos gratuitos para que los probara ella y sus familiares.
“Por favor abra la cartera”, le dijeron. Ella aceptó y, cuando lo hizo, uno de los hombres le sacó el dinero que tenía guardado en el bolso. La víctima comenzó a gritar y los transeúntes se pararon a ver qué había ocurrido.
La escena fue presenciada por el mozo de un bar que está en la zona. Le avisó a la policía y está logró detener al sospechoso que negó haberle quitado el dinero. Su cómplice, aprovechando la confusión, huyó en una moto.
Todo quedó aclarado cuando el trabajador gastronómico ratificó su testimonio en la comisaría y el sospecho, un hombre de 63 años domiciliado en Lastenia, quedó detenido a disposición del fiscal Suasnábar.