Ni los feriados por Semana Santa bajaron la intensidad del trabajo semanal en San Martín. Está claro que Sebastián Pena quiere a su equipo metídisimo en un duelo con tintes de final, como será el de mañana en Concepción ante el “Cuervo”.

Si bien a la fase clasificatoria le queda bastante hilo, el objetivo en La Ciudadela es que el equipo aparezca cuanto antes. Y ganar sobre todas las cosas, por supuesto.

Por eso, la mañana de ayer fue a todo vapor en Bolívar y Pellegrini. Pena y sus muchachos trabajaron pensando en mejorar, lisa y llanamente. “Es un partido importante. Tenemos que mejorar en el juego, ganar y, sobre todo, recuperar los puntos que perdimos en casa”, apunta César Taborda, el “Ángel Guardián Santo” .

Sabe que la parada no será sencilla. Es que su equipo deberá ir a “La Perla del Sur” a encontrarse con su buen juego, con todo lo que ello implica, teniendo en cuenta que el terreno del estadio sureño no es de lo mejor. “Esta categoría es así, debemos acostumbrarnos”, dice el “1”, asegurando que él y sus compañeros le pondrán el pecho a la situación. “Hay que estar concentrados, tomar los recaudos necesarios y jugar”, apunta.

Jugar. Esa palabra engloba al máximo deseo por ahora en La Ciudadela. El equipo aún no pudo dar con su mejor cara, pero el arquero pide un poco de paciencia y no se sube al caballo de las numerosas voces que aseguran que el equipo viene sufriendo la presión exitista. “Es difícil de explicar porque más presión que en los clásicos no hay; y a los duelos contra el rival de toda la vida los jugamos muy bien. Creo que pasa más por la ansiedad, por tratar de hacer las cosas bien”, revela Taborda, y sostiene que el problema está en vías de solución: “esta semana hablamos mucho de ese tema, estoy seguro de que vamos a mejorar”.

El triunfo es casi una obligación, pero Taborda no quiere que sea a cualquier precio. “Si el equipo juega bien tiene más chances de ganar. Además, a futuro también es muchísimo mejor”, cierra el arquero.