Se trata de un combo peligroso: la natural presión del hincha -que lleva años viendo a San Martín jugar en una categoría que, al menos por historia, le queda chica-, sumada a que el equipo aún no muestra un juego que haga pensar en que resulta posible lograr el ascenso. No parece descabellado considerar que este cóctel pueda generar una ansiedad en el jugador, que termine por traicionarlo.
Muchos clubes atraviesan situaciones similares. Desde hace unos años, algunos recurren a los servicios de un psicólogo, para que trabaje esas cuestiones con el plantel. La figura no está, sin embargo, extendida masivamente. San Martín, por ejemplo, contó tiempo atrás con un profesional en salud mental. Pero no es el caso de hoy.
LG Deportiva le consultó sobre esto al técnico del “Santo”, Sebastián Pena. “Soy un poco reacio a eso; considero que se trata de una decisión muy personal. Pero tampoco soy necio. Lo tendría que hablar con los jugadores”, señaló.
Admitió que el equipo muestra algunas falencias; en especial, lo que tiene que ver con el juego de mitad de cancha hacia adelante, con la generación y concreción de situaciones de gol. Pero descreyó que la incorporación de un psicólogo pueda solucionar eso. “No vi casos (de equipos) que hayan salido bien (con un psicólogo). No lo veo como una solución. Es verdad que en la semana uno practica jugadas que cierran perfectas, y que durante el partido no salen, pero son cuestiones que se resuelven hablando con el plantel. Lo veo como una decisión muy personal pero no quiere decir que yo tenga razón”, expresó.
“Tomatito” contó que tiempo atrás el presidente de la institución, Oscar Mirkin, le ofreció contratar los servicios de un psicólogo. “Nosotros habíamos contado antes con un especialista en psicología del deporte. En lo personal, considero que se trata de una herramienta valiosa para ayudar a superar algunos conflictos que, como seres humanos, viven los jugadores. Pero respetamos la decisión del técnico. Él prefiere no hacer uso de esa herramienta”, precisó Mirkin.
El dirigente señaló que la posibilidad de contratar un psicólogo sigue abierta, para cuando el cuerpo técnico lo considere. “Así como cuidamos la condición física de los jugadores, como institución no debe sorprendernos que se requiera atención psicológica. Todos los seres humanos atravesamos conflictos. Estamos hablando de personas que se dedican a competir y están sometidos a una presión elevada”, señaló.