BRASILIA.- La constructora brasileña Odebrecht anunció lo que el oficialismo y la oposición más temían: contar lo que sabe sobre el escándalo de corrupción en Petrobras (Lava Jato) y sus nexos con las donaciones millonarias a las campañas electorales de políticos de todos los partidos.

El acuerdo involucra a todos los empleados de la mayor constructora del país, que es además, según afirman medios locales, la que más dinero ha donado en los últimos años a candidatos de todo el espectro político y muy especialmente al gobernante Partido de los Trabajadores (PT), lo cual configura un nada desdeñable foco de preocupación para el ya debilitado Gobierno de Dilma Rousseff.

El acuerdo que la constructora se dispone a firmar -y que tiene que ser oficializado por la Fiscalía General- incluye, entre otros, a altos ejecutivos y hombres de confianza de la cúpula directiva de la empresa, entre ellos a su dueño y ex presidente, Marcelo Odebrecht. Heredero del “imperio” Odebrecht, Marcelo está preso desde hace nueves meses y fue condenado a 19 años y cuatro meses de reclusión por los delitos de corrupción cometidos en el marco de los fraudes en Petrobras.

Calificada hoy como “la delación (acusación o denuncia) del fin del mundo” por el prestigioso analista político Clóvis Rossi, la “cooperación definitiva” -como la denominó la empresa- promete revelar la “existencia de un sistema ilegal e ilegítimo de financiación del sistema partidario-electoral del país”.

En otras palabras, Odebrecht, uno de los mayores grupos empresariales del continente sudamericano, se dispone a suministrar detalles sobre cómo y por qué donó millonarias sumas a políticos de todas las banderas, para asegurarse los millonarios contratos que mantiene con empresas públicas tanto de la esfera del Gobierno central, como de las gobernaciones regionales y municipales. (DPA)