BUENOS AIRES.- El jefe de Gabinete, Marcos Peña, minimizó hoy los despidos en el Estado. "No creemos que sea una cuestión de una dimensión tal como a veces se percibe. Estamos hablando de personas que entraron sin ningún concurso y muchas veces asociadas a la militancia política", señaló durante una entrevista en radio Continental.
Reiteró que las cesantías estuvieron enmarcadas en un proceso para tratar de ordenar el Estado, con el fin de que se "pueda brindar mejores servicios". No obstante, el ministro coordinador dijo entender las preocupaciones que los despidos generaron. "Pero esto es parte de un proceso para tratar de ordenar el Estado, contra lo que ha sido un gran ingreso de cantidad de gente en los últimos 10 años, casi 1.500.000 de empleados públicos nuevos en los tres niveles del Estado, provincial, municipal y nacional", sostuvo.
Al insistir en minimizar las cesantías, expresó: "se trata de ingresos del último año (de la gestión kirchnerista), sin proceso previo y no necesariamente siempre con una función específica. El ordenar esas cuestiones es importante para que el Estado pueda brindar mejores servicios", concluyó, consgnó la agencia DyN.
La cifra
Los despidos ascendieron a 110.000 en los primeros dos meses de 2016. Así lo calculó la consultora Tendencias Económicas, que realizó un seguimiento sectorial con las desafectaciones tanto del ámbito privado como público.
“No recuerdo otro año en la historia argentina en que haya habido tantos despidos en tan poco tiempo. Es un record. La cantidad de puestos de trabajo perdidos subió 70 veces respecto del año pasado”, aseguró José Luis Blanco, director de la consultora.