Marcelo Androetto - Especial para LG Deportiva

En España, un chiste de polacos equivale a lo que para nosotros es un chiste de gallegos. Pero Menéndez no es ningún chiste en el área y sus inmediaciones. Es cosa seria. Por si hacía falta, lo ratificó el sábado en La Paternal al participar en los dos primeros tantos de Atlético y convertir el tercero.

“En un par de jugadas anteriores no estuve cómodo y la pelota quedó para los compañeros, pero por suerte después la pude meter. ¿Si fue un golazo? Ahora lo voy a ver, parece que sí, se vio lindo de adentro”, señaló a la salida del vestuario visitante de la cancha de Argentinos el “Polaco”, feliz por su quinto grito en la temporada.

El goleador del “Decano” arrió rivales con su fuerza física en el gol de Rodrigo Aliendro, que resultó la llave para quebrar a Argentinos. Y asistió a Juan Govea para el segundo, arrojándose con los pies hacia adelante para que no se le escapara la pelota. Y metió una diagonal tremenda para definir de derecha desde fuera del área, con un bombazo que venció la resistencia del arquero Lanzillotta.

Pero más allá de su acierto en la red y su activa participación en los otros goles, el rubio cumplió con creces la tarea de pivotear y de “fajarse” en soledad con los defensores rivales.

Y tras un primer tiempo parejo, la novedad táctica (4-1-4-1) pagó grandes dividendos. “No estamos acostumbrados. Es un sistema nuevo para nosotros, pero los compañeros, tanto los del medio como los que juegan por afuera, tratan de acompañar en todo momento. En el segundo tiempo se vio la mejor versión de este esquema. Hubo más espacios y yo estuve menos aislado”.

Si bien no parece probable que el “Vasco” se enamore para siempre de este esquema, bien podría volver a echar mano de él, sobre todo en condición de visitante, para evitar desequilibrios como los acaecidos hace dos semanas frente a Tigre. Cristian Lucchetti también lo considera así. “En una cancha como esta, cualquier rechazo o mala salida te termina generando una situación de gol. Fue una tarde tranquila, controlamos bien el partido. Con mucha gente en el medio, cortamos el circuito a Argentinos, que tiene varios jugadores de buen pie. Defensivamente hicimos un gran partido”, sostuvo el arquero, describiendo por su contrario aquellas falencias que habían costado tan caro en Victoria.

El tesón y la potencia de Menéndez son claves para jugar con un delantero y aun así preocupar a la defensa contraria y generar situaciones.

“El esfuerzo de Menéndez se vio cristalizado, pero el fútbol es un juego en equipo. Cristian está recibiendo en goles todo el esfuerzo que hace para el equipo, pero indudablemente hay compañeros que lo respaldan, si no es imposible”, postuló Azconzábal consultado sobre el gran momento de su centro delantero. Y agregó: “arrancó el torneo jugando Zampedri, esta vez ingresó como sustituto Govea, está Méndez también: buscamos alternativas en ataque, pero lo más importante es el colectivo”.

Lo cierto es que, hoy por hoy, Menéndez es titular indiscutible porque vuelve loco a los defensores rivales: 25 goles en 67 cotejos -entre oficiales y amistosos- con la camiseta de Atlético, a un promedio de 0,37 por partido, y eso sin contar sus asistencias y su incansable despliegue por el equipo.

Otros objetivos

Sus goles son una parte importante de este soñado presente de Atlético, que mira a todos desde arriba en la tabla de promedios y se encuentra a pocos puntos de asegurarse la permanencia en la máxima categoría por un año más. “El objetivo está claro, sabemos que lo tenemos cada vez más cerca. Obviamente estamos mirando de reojo otros objetivos. Es lógico que cuando se está arriba uno empieza a marearse un poco. Pero este equipo tiene mucha humildad. Nunca nos subimos al caballo, siempre estuvimos tranquilos, sin creérnosla”, señaló Menéndez.

Eso sí, este “Polaco” de 27 años vaya si se la cree cada vez que va al frente, a pelear por abajo o por arriba, con los oponentes. Como él mismo reconoce: “individualmente, estoy con mucha confianza”. Se nota.